A comienzos del pasado mes de noviembre arrancaba una de las semanas más importantes para la princesa Haya de Jordania, al iniciarse el juicio contra el emir Mohammed bin Rashid por la protección y custodia de sus dos hijos, Jalila, de 12 años, y Zayed, de 8 años. La royal, que huyó de su residencia en Dubái la pasada primavera solicitando protección para ella y sus niños, se escondió en Londres alegando que temía por su vida y desde entonces permanece en la capital inglesa, ahora con la protección de su hermano, Abdalá de Jordania.

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La historia, que desde el pasado mes de mayo ha tenido diferentes capítulos, como el terrorífico poema enviado por el jeque a su exesposa o el que saliera a la luz el posible romance de Haya con uno de sus guardaespaldas, se reabría con una semana decisiva en el proceso judicial.

Haya de Jordania
Gtres

Las vistas se realizaron con el máximo secretismo, por lo que los medios de comunicación, que habían estado siguiendo el caso desde mayo de 2019, perdieron prácticamente por completo la pista a Haya de Jordania. La magnitud del asunto supuso al menos cinco citas ante los Tribunales, dada la magnitud del caso y los diferentes puntos que se deben abordar.

Entre ellos, la petición expresa de la princesa para evitar que sus hijos, Jalila, de 11 años, y Zayed, de 7 años, sean obligados a volver a Dubái con su padre. Con ello, Haya quiere evitar un supuesto matrimonio pactado por su marido para uno de sus hijos, algo similar a lo ocurrido con las princesas Latifa y Shamsa, forzadas a volver a su casa después de dos intentos fallidos de escapar.

Haya de Jordania
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Tres meses más tarde, Haya de Jordania ha vuelto a aparecer en los Tribunales de Londres para continuar su lucha contra el emir de Dubái. Lo ha hecho acompañada de su abogada, Fiona Shackleton, conocida como magnolia de acero y una de las mejores letradas experta en divorcios, para velar por el futuro de los dos hijos que tuvo con el emir.

Sin embargo, no ha habido rastro del emir Mohamed, al que se vio el pasado octubre en territorio británico participando en una carísima subasta de caballos, mientras a unos pocos kilómetros se debatía sobre las condiciones futuras de sus hijos. No es la primera vez que el mandatario da plantón a su exmujer en una de las citas legales que han tenido. A pesar de que su actitud puede parecer incorrecta, Bin Rashid, uno de los hombres más ricos del mundo, cuenta con los servicios de Helen Ward, apodada como la gran dama de los divorcios, que se encargo de la separación de Guy Ritchie y de la de Bernie Ecclestone de su segunda mujer, Slavica.