El príncipe Guillermo (40 años) y su mujer, Kate Middleton (41 años) tienen el mismo criterio a la hora de educar a sus tres hijos, el príncipe George (9 años), la princesa Charlotte (7 años) y el príncipe Louis (4 años). Los príncipes de Gales no permiten que se grite en su casa, lo tienen terminantemente prohibido.

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El método de crianza de Kate Middleton y el príncipe Guillermo para evitar que sus hijos se sientan un "repuesto" como el príncipe Harry

Los príncipes de Gales con sus tres hijos

"Gritar está absolutamente prohibido"

Así lo ha revelado el medio británico The Sun, que ha podido hablar con una fuente cercana a la familia. El método que los royals aplican con sus tres vástagos es resolver los problemas con diálogo, por lo que "gritar está absolutamente prohibido". Cuando hay algún conflicto entre los hermanos, o si alguno sufre alguna rabieta, en lugar de añadir más tensión a la situación, el menor "es alejado lejos del lugar donde tuvo lugar la discusión" para que sus padres puedan hablar tranquilamente sobre lo que ha sucedido e intentar calmar los ánimos.

Hijos de Guillermo y Kate
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El infalible método 'chat sofá' contra las rabietas

Para Kate Middleton y el príncipe Guillermo es importante criar a su hijos de manera pacífica y siendo lo más cuidadosos posibles con un buen desarrollo de la salud mental y física de sus tres descendientes. Cuando se genera un conflicto en el que los niños están envueltos y hay algún punto de tensión entre ellos, aplican el método "chat sofá", que consiste en que no se castiga al menor por haber causado fricción o tener una rabieta, sino que se opta por el diálogo.

En este proceso de charla a solas con el niño que está atravesando una situación incómoda y que no puede controlar sus emociones, sus padres hablan con él para explicarles con calma las consecuencias de lo que ha pasado y afrontan juntos el problema. De esta manera el niño o niña no se siente solo en una circunstancia que lo sobrepasa y sabe que está acompañado por sus progenitores.

La princesa de Gales ha demostrado en más de una ocasión como este método de crianza surte efecto ya que se lo ha aplicado públicamente a su hijo Louis en varias ocasiones. Una de las últimas veces que se pudo ver a Kate bregando con una de las rabietas de sus hijos fue cuando el príncipe Louis no la dejó parar ni un minuto durante las celebraciones del Jubileo de Platino de la reina Isabel II. Aquí, Kate apartó a su hijo, tuvo una charla con él y consiguió que se tranquilizara.

kate middleton y louis
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La gran implicación de Kate y Guillermo en la salud mental de sus hijos

Hace unas semanas salía a la luz el empeño de los príncipes de Gales para evitar que cualquiera de sus hijos sufriera el 'efecto' Harry y se sintiera como un "repuesto". Tras las duras declaraciones y experiencias que ha vivido el duque de Sussex, los príncipes de Gales no quieren que sus pequeños puedan sentirse desplazados o demasiado expuestos a la opinión pública durante su infancia.

En las ocasiones en las que los tres príncipes deben acudir a un evento, sus padres procuran que ninguno de ellos tenga un papel protagonista o más relevante con respecto a sus hermanos. Además, los príncipes de Gales han optado por elegir una escuela mixtaa la que asisten los tres niños, rompiendo la tradición de matricular a sus hijos varones en la escuela Wetherby School, un colegio exclusivamente masculino. En su más tierna infancia, los tres acudieron a una guardería Montessori, cuya filosofía es centrarse en que el niño desarrolle mejor todas sus capacidades.

Kate Middleton en Luton

Kate Middleton en  un evento Luton

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Kate Middleton en un evento

La infancia, un tema fundamental para la princesa de Gales

La mujer del príncipe Guillermo ha presentado recientemente una campaña Shaping Us en la que defiende la importancia de cuidar la salud mental y física de los niños en sus primeros cinco años de vida. Así lo expresó Kate Middleton en el manifiesto que leyó cuando presentó la iniciativa. "Durante nuestra primera infancia, nuestro cerebro se desarrolla a un ritmo increíble, más rápido que en cualquier otro momento de nuestra vida. Nuestras experiencias, relaciones y entorno a esa temprana edad conforman el resto de nuestras vidas. Es una etapa en la que sentamos las bases y los cimientos de nuestra vida. Es cuando aprendemos a entendernos a nosotros mismos, a entender a los demás y a entender el mundo en que vivimos", explica la princesa de Gales.