El menú de la infanta Sofía en el internado de Gales: 3 alegrías y un disgusto para Letizia

Volar del nido también ha supuesto para Sofía dejar atrás la vida sana que Letizia promueve en palacio... ¿O no del todo? Descubrimos el menú de la infanta en el UWC Atlantic College

Adrian Monterrubio
Adrián Monterrubio

Redactor de Clara Corazón

Infanta Sofía
GTRES

La alimentación es importante. No hace falta remitir a la opinión de los facultativos para constatar que es un hecho. Nadie se salva de sus efectos, ni siquiera la realeza. Sean positivas o adversas, las consecuencias de comer mejor o peor van mucho más allá de ganar o perder unos kilos. Es cuestión de poner el foco en cuidarse a uno mismo, y eso es algo que doña Letizia (51 años) siempre ha demostrado tener muy claro. Al fin y al cabo, mantener una dieta equilibrada es indispensable para forjar una salud de hierro como la suya. Una práctica que va de la mano con estar en forma y llevar un estilo de vida saludable. Precisamente, son esas dos de las ideas que más preocupan a la Reina, y no ha dudado en transmitírselas a sus hijas.

Tanto la princesa Leonor (18 años) como la infanta Sofía (17 años) han aprendido de su madre las buenas prácticas en el comer. Desde que dio a luz, una de las máximas de la consorte de Felipe VI (56 años) ha sido que las pequeñas de la casa incorporen dinámicas sanas en su día a día. Sobre todo, de cara al futuro, cuando ella ya no pueda meter mano en los platos que degustan la heredera y su hermana pequeña. De hecho, ese momento ya ha llegado. Es 2024, y atrás quedan los días en los que Letizia tenía la potestad de decidir sus menús.

La 'nueva dieta' de la infanta Sofía durante su tiempo en Gales

Y es que la Reina no dudó en inmiscuirse en los alimentos que consumían cuando estudiaban en el madrileño colegio Santa María de los Rosales. A base de peticiones,  consiguió que se potenciase el consumo de verduras, fruta, pescado, pollo asado y legumbres entre los alumnos del centro. No obstante, ahora su capacidad de actuación es mucho más limitada. El control in situ, por motivos de distancia, también. Las niñas han volado del nido. Al menos, de forma temporal. El caso es que mientras la Princesa de Asturias se encuentra inmersa en su formación castrense y vive en la Academia General Militar de Zaragoza, su hermana pequeña también se ha marchado del Pabellón del Príncipe durante un tiempo. 

Para precisar, y como es bien sabido por los más observadores de la Corona, la más pequeña de las hijas del Rey lleva meses instalada en el UWC Atlantic College de Gales, el mismo internado en el que Leonor cursó el Bachillerato Internacional. Ahora es ella la que se ha desplazado hasta allí, y cuáles son las comidas que el centro pone adisposición de los estudiantes ha vuelto a ser un tema de interés. Por suerte, y para alegría de Letizia, la propia escuela hace saber que el menú que ofrece el internado es muy variado e incluye tres tipos de comida que podría contemplar—con sus matices, claro está— la famosa dieta de la Reina.

Infanta Sofía en Gales
Casa de S. M. El Rey

Es el caso de las frutas y de las verduras, un tiro asegurado en cualquier organización de las comidas que ponga especial atención en lo 'healthy'. El verde de las hortalizas no podía faltar en la cantina de este particular instituto. Algo que sucede también con la carne y el pescado, proteína necesaria para completar muchas de las elaboraciones, que además acostumbra a ser de buena calidad para disfrute de los internos. También legumbres o batatas en lo que a la fuente de hidratos se refiere. Así se extrae, también, de los contenidos publicados por una alumna del centro, que de 2020 a 2022 compartía a diario los platos de los que disponían el comedor. Todo tipo de comidas, desde rollitos de garbanzos con tomates cherri, hasta revueltos de brócoli con setas, pasando por unas judías verdes con arroz. Diversidad asegurada.

La parte menos afín a Letizia del menú de Sofía en Gales

No es arbitrario referir a la diversidad en este supuesto, además, ya que es un concepto arraigado a la filosofía del internado. No solo en la comida, sino también a las personas que estudian allí, puesto que muchos, como Sofía, son alumnos internacionales. Personas que vienen de infinidad de partes del mundo, de modo que ese menú tan estudiado también debe contemplar esta singularidad. Nada de centrarse únicamente en los fritos que caracterizan la gastronomía británica, aunque también tiene su lugar. El icónico 'fish and chips' debe estar, para disgusto de Letizia. Pero es que también se incluyen alimentos de otras muchas partes del mundo. Tacos, platos de pasta y hasta panes de pita con hummus. La pluralidad trasladada a la mesa, para sentirse cerca de casa a pesar de tenerla a kilómetros.

Letizia Sofia
GTRES

De todos modos, y aunque no haya ninguna cita expresa a comidas españolas propiamente dichas, también hay hueco para ellas. La cuestión es que para que esto se dé cabe aludir a los días y eventos festivos que se organizan dentro del complejo. Noches temáticas y otras tantas celebraciones en las que la rigidez salutífera queda desplaza para dar cabida a algún que otro homenaje. Porque más allá de pensar en una tortilla de patatas, más le vale a los pupilos dejar sitio para el postre. Tartas de colores, helado, galletas de mantequilla, gofres e incluso brownies. Un festín en toda regla con un protagonista: el azúcar. La sacarosa prohibida en palacio, un impensable en Zarzuela. El gran enemigo de la Reina, que podría acuñarse incluso. Roscón del Día de Reyes y poco más... Hasta ahora. Vía libre para la infanta. Letizia no vigila.