Fue el pasado mes de octubre en la ciudad de Utrecht cuando, al ponerle la policía una multa a un hombre dentro de un centro comercial, otro individuo no pudo contener su enfado y comenzó a dirigir su ira contra la reina Máxima de Holanda. En concreto, el personaje gritó palabras como "hija de un asesino", "cerda, asquerosa" y "perra", motivo por el que fue advertido por los agentes.

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En los Países Bajos, insultar no es gratuito, y mucho menos si las palabras van dedicadas a la esposa del monarca Guillermo. Pero el hombre continuó soltando frases entre las que estaban "Este dinero irá, a través de los impuestos, a la hija de un asesino". Con ellas se refería a Jorge Zorreguieta, padre de Máxima, quien fuera ministro durante la dictadura de Videla en Argentina. Precisamente por este hecho este fue vetado en los actos públicos del país y no pudo acudir a la boda de Guillermo y Máxima, en 2002.

Máxima de Holanda
Gtres

A pesar de las advertencias, el individuo no desistió en su actitud y acabó por ser sancionado y presentado ante los Tribunales. La fiscalía manifestó que estas expresiones "son inaceptables, y no encajan en la figura de la libertad de expresión al no contribuir al debate público". En el Código Penal de los Países Bajos está contemplado como delito de injurias al Rey, su familia o a otros Jefes de Estado, e incluso a cualquier funcionario.

A pesar de que el ciudadano se ha librado de entrar a prisión, deberá cumplir con 40 horas de servicio a la comunidad. Esta "suerte" que ha tenido es debida a que la ley del país cambió en 2019, pues antes los delitos contra la Familia Real estaban penados con hasta cinco años de cárcel. Ahora llegan a un máximo de cuatro meses. Este caso en España ya no sería posible, pues el delito de Injurias a la Corona fue eliminado del Código Penal en octubre de 2018.

Con respecto al asunto, la Casa Real no ha querido pronunciarse. Por aquel entonces los monarcas se encontraban de viaje con motivo de la entronización de Naruhito de Japón, lejos de la polémica y ajenos a los insultos que, en este caso, iban dirigidos a la reina Máxima y a su padre.