Fue directo y escueto. "Buenas noches a todos los italianos. Tengo el deber de anunciar el regreso de la familia real". Con estas palabras hacía su aparición Emanuele Filiberto de Saboya en pleno prime time de las cadenas televisivas italianas.

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El nieto del último rey de Italia y heredero del desaparecido trono italiano irrumpió en la programación de las cadenas de Mediaset para sorpresa de todos los italianos. "En tiempos de complejidad, el país necesita una orientación estable", aseguraba inmerso en un decorado que aportaba aún más solemnidad a sus palabras. "Es tiempo de regresar y asegurar la paz, la confianza y la elegancia que hoy más que nunca son tan necesarios", continuaba.

"Guiada por un fuerte sentido del deber, la familia real aspira a proteger a los ciudadanos y mirar con optimismo el futuro. Gracias a todo el mundo. La familia real está de vuelta", concluía el príncipe de Venecia sin determinar con exactitud cuándo tendrá lugar el regreso de los Saboya a Italia.

El miembro de la Cámara de Saboya ya anunció hace un año su plan de fundar un partido político que apoye la restauración de la monarquía en Italia. Sin embargo, según datos de diferentes encuestas realizadas en el país en 2018, únicamente el 15% de los ciudadanos se considera monárquico, un porcentaje que baja al 8% cuando se trata de que sea Emanuele Filiberto quien suba al trono.

Las palabras del príncipe heredero también evocaron la polémica que hace dos años suscitó la repatriación a Italia de los restos mortales de su abuelo, Víctor Manuel III, debido al apoyo que este rey hizo al dictador Benito Mussolini, unas declaraciones que muchos italianos no se tomaron demasiado bien.

Según redacta hoy el diario italiano La Repubblica, las misteriosas declaraciones del príncipe forman parte de la campaña de promoción un programa de Mediaset en el que Emanuele Filiberto participará como protagonista. Cabe recordar que hace diez años participó -y ganó- una de las ediciones de la versión italiana de Bailando con las estrellas, por lo que se podría esperar cualquier cosa del royal.

Nacido y criado en Suiza debido al exilio de su familia, Emanuele nunca ha abandonado la idea de regresar a Italia, sobre todo desde que en 2002 el gobierno italiano anuló la norma que prohibía vivir en este país a los descendientes varones del último rey. Sin embargo, y por el momento, el príncipe y su familia -su esposa, Clotilde Coureau, y sus dos hijas- han preferido mantenerse alejados viviendo entre Mónaco y California. Quizá ahora comience una nueva época para los Saboya y decidan volver al país que aún conserva sus raíces.