Del azul al rojo: El cambio en tiempo récord de Kate Middleton para brillar en el multitudinario concierto en Windsor

La familia real británica ha puesto el broche de oro a la coronación de Carlos III con un gran concierto que ha acogido a más de 20.000 personas en el Castillo de Windsor.

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Rebeca Alonso

Redactora digital de Lecturas

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Los actos con motivo de la coronación de Carlos III han llegado a su fin este domingo con un multitudinario concierto en Windsor donde se ha dado cita (casi) toda la familia real británica para disfrutar de las actuaciones en directo de Lionel Richie, Katy Perry, Take That y  Andrea Bocelli, entre otros.

Tras un día muy intenso en el que se han dado un baño de multitudes por diferentes rincones de Reino Unido, la tribuna real acogía a los reyes Carlos y Camilla, los príncipes de Gales junto a sus hijos mayores, los duques de Edimburgo, Eduardo y Sophie, así como la aparición sorpresa del príncipe Andrés con Sarah Ferguson y sus dos hijas.

Kate Middleton y Guillermo

Guillermo y Kate a su llegada al castillo de Windsor

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Una vez más, Kate Middleton (41 años) se ha convertido en la gran protagonista de la noche. La princesa de Gales se cambiaba en tiempo récord y después de apostar esta mañana por un estilismo cómodo y relajado en color azul cielo, compuesto por blazer de lino, camiseta blanca y zapatillas, para el concierto transformaba su estilo por un look de invitada cargado de estilo, muy acertado para la ocasi��n.

Se trata de un dos piezas de un vibrante rojo firmado por Alexander McQueen, diseñador en el que confió este sábado para su impresionante vestido de inspiración nupcial con bordados en hilo de plata. Un precioso traje, inspiración para invitadas, compuesto por una entallada blazer cruzada con bajo asimétrico y hombreras marcadas que combinó con un top a juego, y un pantalón de tiro alto y corte recto que le sentaba a las mil maravillas. Llamaba la atención el collar que brillaba sobre su escote, una pieza compuesta por cinco tréboles repartidos a lo largo de la cadena y pendientes a juego. Juego elaborado en madreperla y oro, que pertenecen a la firma Van Cleef&Arpels y cuyo precio es de más de 13.000 euros.

El emotivo discurso del príncipe Guillermo en recuerdo a Isabel II

A mitad del concierto, era el príncipe Guillermo quien se subía al escenario como portavoz de la Casa Real. El marido de Kate Middleton no podía evitar hacer referencia a Isabel II con unas bonitas palabras: “Sé que ella está allá arriba, vigilándonos cariñosamente. Estaría muy orgullosa", declaraciones cargadas de emoción que culminaba con unas palabras dirigidas directamente a su padre: “Papá, todos estamos muy orgullosos de ti. Dios salve al Rey".

Concierto Windsor

La familia real británica se lo pasa en grande en el concierto celebrado en Windsor

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Las imágenes más divertidas de Charlotte y George

Aunque hemos echado mucho de menos al pequeño Louis, a quien han preferido dejar en casa, George y Charlotte, de siete y nueve años respectivamente, también nos han regalado momentos muy divertidos. Lejos de la sobriedad de la ceremonia de entronización en la que se portaron a las mil maravillas, los hijos mayores de los príncipes de Gales han hecho gala de su naturalidad y espontaneidad durante el concierto. Sus caras hablaban por sí solas, momentos de diversión que seguro recordarán siempre.

Para este acto más festivo, Charlotte lució un coqueto vestido en color crema con mangas farol, cuello bebé doble y ribeteado negro. Muy elegante iba George, de la misma forma que su abuelo y su padre, el pequeño vistió un clásico traje azul marino que en su caso combinó con camisa blanca y corbata, también azul.

George y Guillermo
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La sonada ausencia del príncipe Harry

El papel del príncipe Harry ha sido mucho más comedido de lo esperado. Apenas permaneció 12 horas en Londres, tiempo en el que pudo presenciar en primera persona, desde la cuarta fila, como su padre era coronado como Rey de Inglaterra y su hermano Guillermo le juraba lealtad. Sin tiempo que perder, con el fin de la ceremonia el duque de Sussex ponía rumbo a California pasa soplar las velas junto a su hijo Archie.

Su ausencia en el icónico posado en el balcón del Palacio de Buckingham confirma una ruptura familiar que, al menos por el momento, no promete tener solución. Harry se refugiaba en el cariño de su prima Beatriz, y ni siquiera cruzó palabra alguna ni con Kate Middleton ni con su hermano.