Anoche, dos aspirantes a ser concursantes oficiales de ‘GH17’ entraron en la casa. Bueno, en la casa no, mejor dicho, en el Apartamento, que no es otra cosa que el Contra Club con un lavado de cara y una vuelta de tuerca cuqui. Allí se vieron las caras por primera vez Michelle y Rebeca, las dos personas entre las que la audiencia tendrá que elegir quién se encuentra la nueva habitante de Gran Hermano. De allí pasaron a la casa y recibieron el cariño de todos sus compañeros.

Artículo relacionado

¿Y cómo son ellas? Comparten el carácter, las dos tienen temperamento, aunque en realidad no pueden ser más diferentes. Michelle tiene 32 años y es muy ordenada. Adora la limpieza y tener cada cosa en su sitio. Habrá que ver qué tal lleva esta manía cuando sus compañeros dejen todo hecho unos zorros… no le quedará otra que sacar el genio que asegura que tiene (y mucho) si le tocan “la patata”. Llega al reality con un firme propósito: enamorarse. Tras haberlo pasado mal en su última relación, quiere volver a ilusionarse con alguien y dice que ella es una “mujer que hay que cuidar, porque es de su casa y no sale de fiesta”. Este pensamiento, que ha sido de lo más criticado, viene marcado por la educación que ha recibido pues ha sido criada por una familia de etnia gitana. Ah, y ya ha puesto el ojo en un chico de la casa: Alain.

En el otro lado de la balanza tenemos a Rebeca que a sus 29 años se define como una persona impulsiva y sin filtro alguno, “no filtro ni el Colacao”. Trabaja como vendedora y es muy natural y extrovertida. Dice de sí misma que es alguien “no guapa, pero sí resultona”. Si entra en la casa cree que se llevará bien con Adara, porque se deja llevar por sus impulsos y con Pol, pues lo ve muy noble.

El jueves sabremos quién de las dos entra a formar parte de la casa más vigilada de la televisión de manera oficial, ¿será la ordenada Michelle o la espontánea Rebeca?