“Estuve hablando con Antonio David y lo noté muy, pero que muy, agobiado”, ha desvelado Alessandro Lequio en ‘El programa de Ana Rosa’. El conde ha mantenido una conversación con el malagueño cuando su juicio por presunto maltrato psicológico a su exmujer, Rocío Carrasco, podría dar un giro.

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Me ha dicho que Rocío lleva años obsesionada con meterle en la cárcel y que cree que todo ese odio ha sido alimentado por Fidel”, desvelaba el italiano. Antonio David habría desnudado sus sentimientos a este compañero de cadena, y también le ha confesado que, desde el punto de vista económico, actualmente lo tiene todo embargado. En lo que respecta al examen psicológico al que se sometió la madre de sus dos hijos mayores, y a través del que se podría demostrar si ha existido o no maltrato, ha dicho “Rocío no aclaró absolutamente nada y no hizo más que abrir otros frentes, pues no contestó a las preguntas de los peritos de parte”.

De todo lo hablado con su amigo, el colaborador de AR se quedaba con esta ‘frase lapidaria’ que le hizo: “En este caso hay un hecho innegable, si Rocío tuviera dos dedos de frente debería preguntarse por qué sus hijos quieren vivir conmigo y no quieren saber nada de ella”.

Paloma García Pelayo, por su parte, también ha aportado más datos sobre este mediático juicio. Según ha sabido, la juez encargada del caso ha pedido que se entreguen los antecedentes penales de acusado, lo que significa que podría tratarse de “la antesala a la apertura del juicio”; además, querría volver a escuchar a demandante y demandado.

La última vez que les vimos cruzarse en un juzgado fue el pasado julio. Entonces declararon por la demanda puesta por Rocío por no haber devuelto a tiempo a David, hijo de ambos, cuando este aún era menor de edad. Ella no quiso saludar al joven, que volvió a sentir que su auténtica familia es la que su padre ha formado al lado de Olga Moreno.

El caso no solo no se archiva, sino que sigue más adelante que nunca.