Tienen tres hijos juntos, disfrutan de una vida en pareja feliz y de lo más asentada pero no tienen ninguna necesidad de contraer matrimonio. Amaia Salamanca y Rosauro Varo pertenecen al grupo de novios famosos felices en su condición de no matrimonio y, de momento, no piensan cambiarlo. La actriz, harta de que se le pregunte eso de ‘¿El anillo pa’cuándo?’, ha empezado a bromear sobre el asunto y ha dejado entrever que la cuestión económica se escondería tras la reticencia de los enamorados a pasar por el altar.

Ayer, a la fiesta por el décimo aniversario de Bambú, la productora responsable de algunos de los mayores éxitos de la ficción seriada en España, Amaia acudía con Rosauro, pero evitaban posar juntos ante la prensa. Él, que se dedica a los negocios y es un importante empresario, prefiere pasar inadvertido en los eventos a los que acompaña a la madre de sus hijos. Es ella la protagonista, y él solo acude en calidad de su +1. Esquiva a la hora de hablar de su familia, ante los micrófonos de la prensa la actriz solo reconoció que sus “peques” están “muy bien y muy felices, y yo mucho con ellos, por supuesto. Encantada como súper mami”.

La pareja, el pasado fin de semana, acudió a la boda de unos amigos en la que coincidió con Laura Matamoros y Marta Sánchez. “En las bodas uno siempre lo pasa muy bien. Nosotros somos un grupo de amigos muy amplio y disfrutamos mucho bailando. Estamos muy agradecidos por la ceremonia y la fiesta que hicieron”. Y sobre si algún día ella pasará de invitada a novia, se toma la cuestión con mucho humor y responde así: “No me dan nada de envidia las bodas ajenas ¡Una celebración cuesta muchísimo! Mejor que las celebren otros y nosotros las disfrutemos”. Pues no es mala idea…