El momento 'tierra, trágame' que ha sufrido Sheila en su cita en 'First Dates'

Sheila estaba viviendo una noche perfecta en 'First Dates' junto a Borja hasta que le mostró uno de sus tatuajes

Lorena López
Lorena López

Periodista especializada en corazón y televisión

First Dates
Mediaset

El restaurante de ‘First Dates’ (Cuatro, 21:20 horas) ha recibido una noche más a ocho parejas dispuestos a encontrar el amor. Entre ellos, ha estado Borja. Con tres relaciones serias a sus espaldas y una hija, el chapista y mecánico decía buscar una nueva oportunidad para abrir su corazón con una "chica activa a la que le guste conocer mundo y trabajar". "Quiero tener a alguien a mi lado que me acompañe en la vida y que me siga el rollo en el día a día", ha sido muy serio el joven. Su actitud ha llamado especialmente la atención de Carlos Sobera (63 años).

Se ha topado con Sheila (30 años). Se podría decir que hubo química desde el principio. "Todo el conjunto me ha llamado mucho la atención. Cuando la he visto, he sentido alivio. Es totalmente mi tipo", ha apuntado él a las cámaras de 'First Dates'. La dependienta y estudiante de Infantil no dudó tampoco en destacar los atributos físicos de Borja: "La barbita que tiene, las cejas bien depiladitas, todo eso… y lo veo muy mono de cara, la verdad". Lo que se dice una buena impresión. Hasta ella se ha tropezado al bajarse de la silla, visiblemente nerviosa y entusiasmada con su cita. Esto, por suerte, solo ha provocado las risas de los dos.

Ambos viven en Jerez y buscan un tipo de relación similar. "Creo que somos muy parecidos en la filosofía que tenemos. Los dos somos muy trabajadores y si nos tenemos que buscar la vida fuera, no tenemos problema", ha destacado ella. Ni siquiera le ha importado que tenga una hija de una relación anterior. "Para mí no es un problema porque yo me dedico a los niños. He estudiado educación y me gustan. No tengo problema", ha insistido para después dejar claro que tiene ganas de ser madre y de casarse.

A medida que transcurría la cita, todavía se gustaban más. Todo eran motivos para seguir conociéndose. Compartían su pasión por viajar y sus ganas de vivir la vida. "Hemos tenido bastante feeling, muchas cositas en común. Hemos estado muy bien y hemos tenido todo el tiempo tema de conversación”, ha asegurado Borja. Pero la cosa se ha torcido cuando el mecánico le ha empezado a explicar el significado de los tatuajes que tiene en su cuerpo. El problema ha venido en concreto por uno en especial que se dibujó en el brazo derecho, donde se apreciaba la imagen de una chica. "Este es un mural de cosas que me han ido pasando. Este de aquí es mi segunda relación. Yo me la tatué después de dejarlo con ella porque fue una etapa", le ha apuntado.

La cara de Sheila estaba desencajada. "¡Qué fuerte!", ha exclamado Sheila sin poder articular más palabras. No sabía dónde meterse. Pero es que para colmo, su ex también le lleva tatuado. "Verle el tatuaje de su segunda novia… La verdad que no me gusta y no lo llevaría bien. Al final siempre que esté con él, cada vez que tenga el brazo descubierto lo voy a ver. Eso no me llama nada la atención", se ha reafirmado ante las las cámaras de 'First Dates', augurando que había cambiado de parecer sobre Borja.

Tras darle vueltas durante lo que quedaba de cita, Sheila finalmente ha acabado valorando lo buen chico que le había parecido y ha decidido tener una segunda cita con él. Además, si las cosas cuajan entre ellos, siempre puede pedirle que se lo borre.