Rocío Flores está haciendo frente a una de las semanas más duras de su vida. La joven tuvo que escuchar el pasado domingo el durísimo testimonio de su madre, Rocío Carrasco, en Rocío, contar la verdad para seguir viva. Desde entonces, además de reaparecer en las redes sociales para asegurar que no se le dio la opción de realizar una aclaración durante el programa, la hija de Antonio David Flores ha intentado continuar con su vida.

Visiblemente afectada, Rocío Flores ha continuado con su día a día como si nada pasara. Desde que se pronunció en las redes sociales para asegurar que no la habían dejado participar en el programa especial de su madre, la joven ha optado por guardar silencio. Eso sí, no ha podido ocultar la cara de abatimiento que luce desde entonces.

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Rocío Flores ha salido de la vivienda que comparte con su novio, Manuel Bedmar, para realizar varios recados, como visitar a la mujer de su padre, Olga Moreno, en la tienda que tiene en Málaga, o acudir a la casa familiar, en donde ha pasado unos minutos. Unas apariciones públicas en las que la que fuera concursante de Supervivientes 2020 se ha mostrado compungida y seria, con gesto de estar pasándolo realmente mal, tal y como puedes ver en el vídeo de la parte superior.

Sus únicas palabras

Desde que Rocío Carrasco rompió su silencio el pasado domingo, Rocío Flores tan solo ha realizado una declaración pública. Serena, aunque visiblemente molesta, la joven rompía su silencio en su perfil personal de Instagram para mandar un claro mensaje a todos sus seguidores.

“Os hago este vídeo con total libertad desde mis redes sociales para explicar que ayer con la tranquilidad que una persona puede tener escuchando y viviendo lo que escuché y viví anoche, intenté entrar en directo durante la emisión para explicar algo y para tender un puente una vez más. No se vio oportuno, no se me dejó. Solo hago este vídeo para que la gente entienda por qué no me he pronunciado”, afirmó el pasado lunes.