Tamara Falcó e Íñigo Onieva, después de su boda: de su luna de miel a su nueva casa

Los recién casados tienen previsto viajar a Australia en viaje de novios y residirán en el fabuloso ático que compró Tamara por 1,5 millones de euros

Montse Jolis
Montse Jolis

Periodista especializada en corazón y sociedad

tamara e íñigo

¡Ya se han casado! Tamara Falcó Preysler (41 años) e Íñigo Onieva Molas (34 años) ya son marido y mujer y como buen recién estrenado matrimonio, la pareja muy pronto va a poner rumbo a su luna de miel. Pero, ¿qué le espera a la pareja ahora que inicia una nueva etapa en sus vidas? Muchos son los planes que tienen Tamara e Íñigo y, a decir verdad, han sido tantos los obstáculos con los que se han encontrado en los meses previos a la boda, que seguro que nada ni nadie los va a detener a partir de ahora.

Una luna de miel más corta de lo previsto

Tras el almuerzo postboda que ayer se celebró en el Ritz de Madrid, con la que los recién casados agasajaron a sus familias y a sus invitados a modo de agradecimiento por su asistencia al enlace, Tamara e Íñigo ya están preparando las maletas para iniciar su luna de miel. El destino es conocido: Australia. No así la duración del viaje, ya que su intención inicial era estar un mes visitando varios lugares del mundo, pero un evento al que han de asistir –una boda, al parecer, aunque ellos no han desvelado de qué evento se trata– les obligará a volver antes de hora.

Así que, como decimos, será Australia el destino finalmente elegido. Allí es invierno ahora, de modo que podrán resarcirse del tremendo calor que tenemos estos días en Europa. Ambos son grandes amantes de los viajes. En abril, estuvieron de vacaciones en Bali y, tras reconciliarse en invierno pasado, viajaron a Laponia. Está claro que les gusta tanto los destinos de playa como de nieve.

Su nueva casa, casi a punto

Otro de los puntos clave de la nueva vida de los recién casados es el hogar en el que residirán. Hasta ahora, la pareja compartía un piso en pleno centro de Madrid, aunque Tamara Falcó sueña ya con mudarse al ático que compró, por 1,5 millones de euros, en la zona de Puerta de Hierro, muy cerca de donde vive su madre. Tamara e Isabel Preysler están tan unidas que las últimas noches antes de la boda, Isabel le pidió a su hija que durmiera con ella en su casa en una especie de emotiva despedida antes de que la cría abandone definitivamente el nido.

Tamara casa

El edificio en el que Tamara adquirió uno de los áticos.

Kronos Homes

El impresionante ático que Tamara adquirió sobre plano en 2020 pertenece a la promoción The Collection, con el arquitecto Joaquín Torres como uno de los diseñadores del proyecto. Tamara compró uno de los ocho áticos, de 186m2, con dos enormes terrazas, una de ellas con piscina. El complejo, además, tiene varias piscinas comunitarias, jardines y un spa. En total, tiene 87 viviendas, de entre 650.000 euros y 1,5 millones, y está todo vendido. The Collection está prácticamente acabado y muy pronto le entregarán a Tamara su casa para que esta la decore a su gusto y al de Íñigo.

Piscina casa Tamara

Una de las piscinas comunitarias del complejo.

Kronos Homes

Quieren tener hijos pronto

Entre los planes más inmediatos de la pareja, tras la luna de miel y la mudanza a su nueva casa, figura, cómo no, el de tener familia cuando antes. Dos semanas antes de la boda, se desveló que Tamara estaría sometiéndose a un tratamiento hormonal para aumentar la fertilidad, motivo por el cual la hija de Isabel Presyler habría sufrido un rápido y considerable aumento de peso. Tamara, tras pasar unos días en la clínica Buchinger de Marbella, estaba fantástica el día de su boda, de modo que su peso dejó de ser un problema para ella.

Íñigo Onieva y Tamara Falcó

Tamara e Íñigo quieren ser papás pronto.

Instagram @ionieva

A Tamara le encantan los niños y dada su edad, 41 años, quiere ponerse manos a la obra cuando antes. Es un tema que Tamara e Íñigo han hablado sobradamente y él está totalmente de acuerdo con su recién estrenada esposa. Lo que no sabemos es si Tamara se llevará consigo a sus dos perras, la caniche Jacinta, y la golden retriever Vanilla. Si bien es cierto que Tamara adora a sus canes, también es verdad que en casa de Isabel Preysler tienen un inmenso jardín en el que correr y disfrutar, algo que en el ático Tamara no va a poder darles.

Con respecto al tratamiento al que se estaría sometiendo Tamara con vistas a ser madre, la periodista Paloma Barrientos aseguró: "Ella es muy religiosa y hay determinados métodos que la iglesia no admite, pues lo que ella está haciendo está absolutamente permitido por la Iglesia".

Sea como sea, a Tamara e Íñigo se les abren ahora las puertas a una de las etapas más fascinantes y románticas de su vida, la de dos recién casados que han superado todo tipo de obstáculos hasta darse el "sí, quiero". Y, sobre todo, las ganas que tienen los dos de formar una gran familia. Seguro que Miguel Verdasco Boyer, ahijado de Tamara, y su hermano Mateo, hijos de Ana Boyer, están como locos por tener un primito con el que jugar.

 

 

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