Isabel Pantoja vive su peor momento. Doña Ana, su madre, fallecía esta mañana a los 90 años tras una larga enfermedad. Su gran apoyo, su confidente, la persona que siempre ha estado a su lado, se ha marchado dejando a la cantante completamente desolada. Pantoja se enfrenta a un futuro para el que no se encuentra preparada. En el aire, sus planes de trasladar su residencia fuera de España y, claro, la guerra con su hijo Kiko Rivera por la herencia de Paquirri.

Artículo relacionado

Es una decisión que parece tomada. Lo único que unía a Isabel Pantoja a su casa, Cantora, era la presencia de su madre, doña Ana. La tonadillera ya había pensando en algún momento trasladarse a un lugar más tranquilo, donde no estuviese siempre en el ojo del huracán, pero la delicada salud de su madre de lo impedía. Ahora, tras la triste noticia del fallecimiento de doña Ana, se abre un futuro incierto para Pantoja.

La guerra librada con su hijo Kiko por la herencia de su padre, Paquirri, y la propiedad de Cantora hacen que los motivos de Isabel Pantoja para marcharse de España sean numerosos. La tonadillera no dudaría en cruzar el charco e instalarse en América, donde además tiene numerosos apoyos y un público que la reclama. Miami podría ser, sin duda, uno de sus destinos elegidos. Aunque para eso todavía hay muchos flecos que solucionar.

La nueva vida de Isabel Pantoja

La pérdida de su madre supone un cambio radical en la vida que, hasta ahora, ha llevado Isabel Pantoja. Completamente volcada en su salud y su bienestar, la tonadillera se encuentra ahora huérfana, sin el sustento al que se ha agarrado durante toda su vida. A su lado, su hermano Agustín, su gran apoyo y una de las personas que más sufrirá la muerte de doña Ana. Más alejados se encuentran sus hermanos Bernardo y Juan, con los que la cantante ha mantenido distancia en los últimos tiempos.