El fin del estado de alarma el pasado mes de junio daba el pistoletazo de salida a un verano un tanto atípico para todos. Sin embargo, hay tradiciones que hay que mantener y de eso saben mucho Iker Casillas y Sara Carbonero. Aunque los últimos compromisos profesionales de él han tenido separados a la pareja, la periodista hacía las maletas y ponía rumbo a su pueblo, Corral de Almaguer (Toledo) donde disfrutó de los mimos de su familia.

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El sol y la playa siempre son necesarios. También sin Iker, Sara protagonizó una escapada más que merecida al Algarbe portugués junto a un grupo de amigas. Pues bien, ha llegado tiempo de reencuentros. Después de pasar unos días de descanso en Madrid, tiempo que han aprovechado para poner en orden todo lo planteado de cara al nuevo curso, toda la familia al completo ponía rumbo a Navalacruz (Ávila) como cada año.

No hay verano en el que Casillas no pase, aunque sea unos días, por su pueblo y disfrute de la compañía de sus íntimos. Mientras que la periodista compartía un selfie, con diadema incluida, desde el coche, él, mucho más activo, publicaba su periplo habitual por el campo. Un cambio de rumbo que tiene como objetivo recargar pilas y alejarse del foco mediático de cara a los movimientos que protagonizarán en la recta final del año.

Sara Carbonero

Nueva vida en Madrid

Aunque los protagonistas no lo han hecho oficial por el momento. Todas las informaciones apuntan a que a partir del mes de septiembre Iker Casillas y Sara Carbonero regresarán a la capital después de cinco años en Oporto, una ciudad a la que le guardan un cariño muy especial por todo lo pasado allí. Esta decisión está marcada por el nuevo cargo que el exfutbolista tendrá en el club de su vida, el Real Madrid.