Antes de su nacimiento el 29 de abril de 1977, Rocío Carrasco Mohedano ya era famosa. La popularidad de sus padres, Rocío Jurado y Pedro Carrasco, la llevó a ocupar las portadas de las revistas desde el primer minuto. "Es lo más grande que hay en el mundo", decía por aquel entonces la más grande de su hija.

Rocío Carrasco vivió siempre entre algodones, quizás una excesiva protección por parte de sus progenitores que le provocó una enorme rebeldía durante su adolescencia. Mala estudiante, la joven soñaba con ser modelo pero una inesperada oportunidad profesional frente a las cámaras le llegó con apenas 16 años, una aventura televisiva que cambiaría el rumbo de su vida.

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Pero esa no fue su primera experiencia en televisión. Dos años antes, la hija de Rocío Jurado acudió al programa 'Hablando se entiende la basca', donde entrevistada por Jesús Vázquez, se deshizo en halagos hacia su padre. En 1993, se estrenó como presentadora del 'Especial Nochevieja' de TVE. Su naturalidad y desparpajo no pasaron desapercibidos para nadie y solo un año más tarde, se ponía al frente del espacio 'Cita con Apeles', junto al Padre Apeles.

Pero la popularidad máxima llegó de la mano de María Teresa Campos y el programa 'Día a día'. Rocío Carrasco colaboró en el matinal entre 1999 y 2004 donde además demostró sus dotes como actriz cómica. Años después, ya inmersa en la guerra que hoy conocemos con Antonio David Flores, Teresa Campos volvió a tenderle la mano a la joven y juntas condujeron el talent 'Nacidas para cantar' de Canal Sur.

Rocío Carrasco volvía a la primera línea con 'Hable con ellas' y con su fin esporádicas apariciones en TVE. La revolución llegaba hace apenas cinco meses con la emisión de su ya histórica docuserie 'Rocío: contar la verdad para seguir viva' y un futuro por escribir. ¡Dale al PLAY!