Raffaella Carrá moría a los 78 años este lunes, 5 de julio, víctima del cáncer, una enfermedad que sufrió en silencio con el apoyo incondicional de sus familiares y amigos más íntimos, "un gesto de amor hacia su público y hacia quienes compartían su afecto, para que su calvario personal no perturbara su brillante recuerdo", aseguraba su ex, Sergio Iapino. La artista ha sido, es y será una de las artistas más carismáticas y queridas que nos ha regalado la televisión y como tal pretende ser su último adiós aunque sin dejar de lado sus deseos, unas últimas voluntades que no han pasado desapercibidas.

La vedette dejó dicho que quería ser incinerada en un ataúd muy sencillo, de madera sin barnizar. Además, también dio instrucciones precisas sobre el tipo de urna en el que descansarán sus cenizas, también muy discreto. Nada que ver con los impresionantes estilismos que lució durante décadas.

Artículo recomendado

Muere Raffaella Carrà a los 78 años: "Se ha ido a un mundo mejor"

Muere Raffaella Carrà a los 78 años: "Se ha ido a un mundo mejor"

Lejos de lo que se podía pensar al tratarse de una de las personalidades más populares de Italia, el último adiós a Raffaella será en la más estricta intimidad. La artista no quería una gran despedida: "En la hora más triste, siempre única e inimitable", ha declarado su expareja, Sergio Iapino.

Sin embargo, el pueblo romano podrá darle el último adiós a su gran diva. El cortejo fúnebre con los restos mortales de la Carrá partirán en la tarde de este martes desde su casa, ubicada en el centro de Roma, y hará varias paradas, entre ellas, la RAI, cadena de televisión italiana que la catapultó al éxito. Ese último viaje terminará en el Capitolio de Roma donde se abrirá una capilla ardiente abierta al público durante el miércoles y el jueves. Será el viernes cuando se celebre el funeral con la única presencia de sus familiares y amigos más íntimos. ¡Ciao Raffaella!