Un domingo más, más de tres millones de espectadores se sentaron frente al televisor para conocer dos nuevos episodios de la vida de Rocío Carrasco. En esta ocasión, se abordó el momento de su separación con Antonio David Flores, la llegada a su vida de Gloria Camila y José Fernando, y el inicio de una etapa que ella define como terrorífica.

Rocío Carrasco ha querido quitar la careta a Antonio David Flores y dejar claro que lejos de adorar al que fuera su yerno (tal y como había asegurado él mismo durante los últimos tiempos), Rocío Jurado "temía como al demonio" al colaborador de televisión.

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Con evidente rabia, Rocío Carrasco ha revelado la verdad sobre la relación que Rocío Jurado mantenía con Antonio David, un vínculo de todo menos idílico. Ha recordado como el exguardia civil se negó a abandonar el domicilio de la artista tras su separación y cómo le hizo la convivencia insoportable. En medio de esta confidencia, Rocío se rompía frente a las cámaras al hablar de la pena con la que Rocío Jurado se fue a la tumba.

Rocío Carrasco llora

Rocío Carrasco habla, destrozada, de sus hijos Rocío y David Flores.

Telecinco

Nos tenemos que remontar dos décadas atrás para recordar como Antonio David le interpuso una demanda a su suegra en la que le solicitaba más de 1.000 millones de pesetas después de que Rocío Jurado dejara entrever en una entrevista que el colaborador le había dado mala vida a su hija: "Mi madre se murió pensando que le iba a tener que pagar mil millones de pesetas por defender a su hija y decir una verdad como un templo, porque la sentencia del supremo salió una vez que murió mi madre", afirmaba con amargura.

"Mi madre se murió con esa pena, con ese miedo, con esa espada de Damocles clavada en la espalda", sentenciaba. "¿Tengo que escuchar que la quería que la amaba que la adoraba? Es mentira. A ver si se entera ya el mundo entero", gritaba con coraje dejando claro que ni lo quiso al principio de su relación ni mucho menos lo quiso después.