Que no os engañen esos morritos carnosos. Esa no es la de verdad. La auténtica. Vamos, que no es Angelina Jolie. Se llama Chelsea Marr y es escocesa. Y quitando sus rasgos y sus imponentes curvas, no la une nada a la esposa de Brad Pitt.

Por ejemplo, esta doble oficial en las redes sociales de Angie tiene 24 años. 16 menos que la actriz y directora. Nos recuerda a cuando esta comenzó a triunfar más o menos a esa edad en Hollywood, pero entonces llevaba un look muy diferente al de Marr. Mientras una era algo oscura y gótica, la doble parece que se viste cada día con el armario de las hermanas Kardashian. Sus diferencias van más allá y también hay que mencionar que las separan varios miles de kilómetros, mientras una vino al mundo en la soleada California, la otra nació en la lluviosa Escocia.

Su parecido con Jolie le ha valido más de 55.000 seguidores en las redes, que ya la pregonan como ‘su doble absoluta’. Pero la joven, por más que se mira al espejo, no entienden qué ven en ella sus fans. “Yo no me encuentro parecido, para ser sinceros. Solo me veo defectos, como le pasa a la mayoría de las chicas… Aunque se ha publicado que soy modelo, no lo soy. Trabajo para una compañía de gasolina como Directora de Operaciones. Realizar mi trabajo con todo lo que se ha montado, está siendo un poco complicado como podréis imaginar”, escribió la joven en Facebook tratando de explicar el revuelo que se había formado entorno a ella.

Chelsea es del todo sincera y ha reconocido que para lucir como ahora lo hace, ha tenido que someterse a retoques estéticos, que van desde una operación de nariz, a un aumento de pechos y de labios. “Pero no lo hice nunca para tratar de parecerme a nadie”. Aunque no lo haya hecho adrede, no puede negar que el resultado ha sido el que ha sido: convertirse en el clon escocés de Angelina Jolie.