El final del año reservaba una historia más que sorprendente. El torero Juan Ortega dejaba plantada a su novia, Carmen Otte, a solo una hora de celebrarse el enlace. Lleno de dudas y miedos, el diestro realizaba tres importantes llamadas y cancelaba su boda. Quinientos invitados esperaban en la puerta de la iglesia y las amigas de la novia se encargaban de avisarles. Nadie se iba a casar ese día. Un constante giro de acontecimientos que parecen sacados del mejor guion de ficción. Pero no todo acaba aquí. Ahora resulta que la historia de Juan Ortega ha terminando salpicando a uno de los rostros más famosos del momento. Una celebrity cuya boda también terminó trayendo cola. Se trata, sí, de Tamara Falcó.

En un primer momento, pocos o ningún vínculo puede sacarse de la hoy marquesa de Griñón y el torero Juan Ortega. Más allá, eso sí, de la amistad que ambos mantienen con Juan del Val. El marido de Nuria Roca es compañero de Tamara en 'El Hormiguero' y era uno de los invitados a la boda del torero con Carmen Otte. De hecho, ha sido uno de los pocos que ha querido pronunciarse en público y dar la cara por el torero. Pero no es esta la unión entre Tamara y Juan de la que hablamos. Lo suyo va mucho más allá, es mucho más espiritual.

La unión entre Tamara Falcó y el torero Juan Ortega

Resulta que antes de decidir cancelar su boda a solo unos minutos de celebrarla, Juan Ortega realizó una llamada clave. Era al cura que iba a oficiar la ceremonia. Ortega, profundamente religioso, no se veía capaz de mentir a los ojos de Dios. Según se ha publicado esta semana, el diestro se confesó con el religioso y este le llegaría aconsejar, parece ser, que no se casase si no estaba convencido. Y dicho y hecho. Acto seguido se puso en contacto con la que iba a ser su mujer y con sus padres. Les comunicó la noticia aunque de estas llamadas hay versiones discrepantes. Unos aseguran que fue el torero en primera persona mientras hay que apunta a que se encargaron sus amigos de hablar con la novia.

Según publica el portal Jaleos, el cura al que se confesó Juan Ortega fue Josep María Quintana Domínguez. Ampliamente conocido en los círculos de famosos religiosos y también en el mundo taurino, el padre Quintana fue también quien medió en la ruptura entre Tamara Falcó e Íñigo Onieva. De hecho, hemos podido verle junto a la marquesa de Griñón en algunas de sus retiros espirituales y escapadas a lugares de culto. Es una de sus personas de confianza y alguien muy importante en su vida.

Habría sido el padre Quintana quien aconsejó a Juan Ortega que no siguiese adelante con el enlace -mientras hizo lo contrario con Tamara e Íñigo-. Un papel determinante ya que habría sido el detonante que el torero necesitaba para tomar esa decisión.

La situación actual de Juan Ortega y de su novia Carmen Otte

Desde que el torero Juan Ortega decidiese no continuar adelante con su boda, todas las miradas han estado puestas en la pareja. El diestro se marchaba de Sevilla mientras su futura mujer se refugiaba en su círculo más cercano. Sin lograr entender todo lo que había pasado, la doctora ha decidido mantenerse alejada de los focos. Resguardada por sus amigas y su familia, el shock que ha vivido debe haber sido enorme. Ortega, por su parte, se encontraría en casa de sus padres, según adelantaba la periodista Beatriz Cortázar. Ninguno de los dos ha querido realizar declaraciones por el momento.

Los próximos movimientos de ambos son un misterio. Estas últimas horas se publicaba que podría haber sido la presión recibida por parte de su familia política lo que habrían hecho dudar a Juan Ortega. Una relación que no afectaba al amor que se profesan. Ortega ya habría tenido dudas sobre si continuar con la boda hace ya unas semanas, según explicaba la periodista Leticia Requejo en 'TardeAR'. Pese a ello, continuaron con sus planes y llegaron a celebrar la preboda. No obstante, una hora antes del enlace, todo estalló por los aires.