Por si no había quedado claro todavía -incomprensiblemente por otro lado-, Jennifer López y Shakira dejaron claro anoche que lo de unirlas para amenizar el intermedio de la Super Bowl ha sido una buena y mala decisión a partes iguales. Buena, claro, porque lo que vimos en en el terreno de juego -qué maravilla lo de tirar de tópicos- es un numerazo que nadie va a poder igualar. Mala porque hemos perdido no solo la oportunidad de disfrutar de un show en solitario de cada una, sino, además, nos hemos quedado con muchísimas ganas de más. ¿Qué vamos a hacer ahora con todo el repertorio que han dejado en el tintero y que tanto nos hubiese gustado bailar?

No hemos sido pocos los que de buena mañana nos hemos sentado a ver qué han hecho Shakira y Jennifer López en la SuperBowl. Un ritual que se repite cada año pero que esta vez, por motivos más que evidentes, tenía doble interés. Las dos divas latinas por excelencia -con disculpa ya de antemano a todas las demás- juntas, revueltas y compitiendo con golpe de cadena y de melena. ¿Qué podía salir mal? Pues nada y, efectivamente, así ha sido. ¡Menudo gustazo desayunar con este percal delante!

Shakira ha arrancado el show, ha bailado como la que más, cantado en varios idiomas, rescatado algunos de sus grandes hits, sobre todo pensando en Estados Unidos -¡nos hemos quedado sin tantos otros!- y dejado claro que sus problemas de voz y su temporada alejada de los escenarios se han acabado ya para siempre. Vuelve Shakira, que ya era hora, y para medirse con JLo. Aunque hay que reconocerlo, esta última ha salido ganando.

Shakira Jennifer López
Gtres

Si Shakira ha estado bien, lo de Jennifer López ha sido de otro mundo. Más acelerada, con más temas por segundo, más baile, más acrobacia y más pelazo, la cantante ha dejado claro que puede que no se haya colado en la lista de los Oscar, pese a lo que se esperaba, pero no le hace ninguna falta. ¿Quién es capaz de hacerse un abrigo horroroso con la bandera americana para llevarlo solo un segundo, tirarlo y pasar de él total? Pues JLo.

Jennifer ha subido a su hija al escenario, ha cantado con ella en uno de los grandes momentazos de la noche y, encima, ha colado sus canciones en el momento final del show. Vamos, que ha tenido clarísimo que este era SU momento y lo ha aprovechado al, máximo. Una suerte para todos pero hagamos justicia. Por favor, intermedio separado para Shakira ya mismo y un vitalicio para Jennifer López. Que salga aunque sea un minuto en cada edición y todos contentos. ¡Larga vida a las divas latinas!