María del Monte (61 años) está en uno de los momentos más duros de su vida y eso que en los últimos años la artista ha vivido momentos realmente dolorosos y complicados. Desde que el pasado mes de agosto sufriera un violento robo en su casa María del Monte y su mujer Inmaculada Casal viven entre la impotencia y el miedo. Todo ha ido a peor tras la detención de Antonio Tejado, sobrino de la cantante, como presunto "autor intelectual" del asalto y pertenencia a una banda criminal. Tejado, que mantiene que es inocente, está en prisión preventiva sin fianza y la Guardia Civil asegura tener suficientes pruebas contra él. 

La investigación de casi seis meses se ha saltado con ocho detenciones y once registros, y seis personas están en la cárcel a la espera de juicio, entre ellos Antonio Tejado. Además, todo esto que ha pasado en los últimos días ha llevado a María del Monte y a su familia a  enfrentarse a la dura situación de declarar y revivir todo lo que tuvieron que vivir; y todo ello con el dolor añadido de ver entre los acusados a alguien de su propia familia. Con semblante serio y a punto de llorar, hemos visto a María del Monte hablar a puertas de los juzgados. La experta en comunicación no verbal Vanessa Guerra analiza para Lecturas la actitud de María del Monte, y un detalle de su look que habla mucho de su actitud y de cómo se encuentra. Y, sobre todo, cómo se está enfrentando a esta situación.

"El complemento de las gafas de sol puede ser un pacto común entre ambas porque las dos las llevan, aunque puede que sea un elemento para evitar el contacto visual con los periodistas y salvaguardar su equilibrio emocional", nos cuenta Vanessa Guerra sobre cómo María del Monte e Inmaculada Casal se ha enfrentando a los medios. Es habitual ver a María del Monte llevar gafas de sol pero ahora la experta en lenguaje ha destapado que es un refugio y una forma de protegerse para no romperse por completo.

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Inmaculada Casal y María del Monte

María del Monte siempre ha sido muy discreta y ha tenido su vida personal blindada, las gafas de sol han sido, tal y como nos cuenta Vanessa Guerra, su barrera ante las preguntas o verse expuesta. Ahora, la experta en lenguaje corporal y de las emociones nos confirma que sus gafas le ayudan a no desequilibrarse emocionalmente y a mantenerse calmada aunque en algunos momentos broten las emociones.

La petición de María del Monte

María del Monte está agotada con todo lo que está pasando y tras declarar y "cumplir" con sus obligaciones como ciudadana y víctima de un robo ante la justicia ha pedido estar tranquila. Al igual que utiliza sus gafas de sol para protegerse ha pedido poder llevar esta situación lo más tranquila posible y poder seguir adelante con su rutina. Tan claro tiene la artista que quiere cuidarse, que incluso cuando su sobrino Antonio Tejado le ha hecho un llamamiento desde la cárcel, la artista ha rechazado hablar con él.

María del Monte y su mujer Inmaculada Casal no han podido recuperar el botín que los ladrones se llevaron de su casa pero sí quieren intentar recuperar su rutina, su vida y olvidarse, en la medida de lo posible de todo lo que ha pasado.

Claro está, que en el robo de su casa pudiera estar implicado un familiar tan cercano a ambas no ayuda ya que la situación familiar es muy tensa. María del Monte llevaba un tiempo preocupada por su sobrino y, aunque la relación estos últimos años no eran diario ni tan fluida, sí que siempre le ha protegida y le ha querido como un hijo. Ahora, el dilema de la artista es importante y el dolor insondable.