El pasado junio, Alejandra Rubio se examinó, por segunda vez, a Selectividad. La joven debía presentarse de nuevo si deseaba retomar sus estudios universitarios, que abandonó a principios de este año, después de descubrir que Diseño de Moda no era, en realidad, aquello con lo que siempre soñó. Así que, tras preparar concienzudamente las pruebas, la hija de Terelu hizo sus exámenes como tantos jóvenes en una situación parecida.

A pesar del susto inicial (suspendió uno de los primeros exámenes), Alejandra ha pasado con éxito la Prueba de Acceso a la Universidad y su madre, claro está, lo vive loca de contenta. De hecho, nos ha confesado en exclusiva, sufrió mucho por su hija. “Hizo un gran esfuerzo”, nos ha contado esta semana en su entrevista más impactante. “Cuando suspendió el primer examen, me llamó hecha un mar de lágrimas. Sufrí muchísimo y solo le di ánimos. Sabía que si no aprobaba se iba a hundir”, nos revela. Y es que, tal y como siempre han sostenido, Alejandra es una joven muy responsable que siempre sacó buenas notas, así que no está para nada acostumbrada a las malas calificaciones.

Artículo relacionado

Preocupada como estaba por la influencer y relaciones públicas, su madre siguió los pasos de su amiga Belén Esteban e hizo lo mismo que habría hecho ella en una situación parecida: “Me fui a pedir a San Judas”, nos descubre en exclusiva. Ella, como su compañera, también es devota del patrón de los llamados ‘imposibles’, así que a él se encomendó. “Cuando me llamó y dijo que había aprobado con un seis, fuimos felices”.

“Ahora lo que quiero es que disfrute de las vacaciones, que ha trabajado mucho y es muy joven”. Alejandra se costea su vida fuera del nido familiar, del que ‘voló’ nada más cumplir la mayoría de edad. Su madre siempre ha estado muy orgullosa de la madurez que ha demostrado su única descendiente.