Kiko Rivera no ha ocultado durante toda la crisis sanitaria la complicada situación a la que se enfrenta. La pandemia ha hecho, que como otros tantos autónomos, el hijo de Isabel Pantoja vea seriamente golpeado su trabajo: no ha podido hacer conciertos con sus temas, ni pinchar en fiestas ni tampoco abrir su discoteca en Sevilla.

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Muy golpeado y en apuros económicos, el músico y dj compartió en Instagram durante el confinamiento que solicitó la ayuda del Gobierno y que solo ingresaba 700 euros en casa. "Siempre he sido un gastador y ahora me arrepiento de ello. Ahora, no tengo problema en decirlo, solo estoy ingresando 700 euros al mes, que es lo que me da el Estado, pero sigo teniendo los mismos gastos de siempre. Es una locura, no hay derecho", contaba en un encuentro virtual con su amiga Tamara Gorro a finales de abril.

Cuatro meses más tarde, la situación de Kiko no ha cambiado mucho y es que el hijo de Isabel Pantoja tomó una contundente decisión para proteger a su familia a pesar de las dificultades. "Me han llamado para trabajar este verano pero he dicho que no. Ni lo voy a hacer este año. Por precaución, no me compensa, todo el dinero que me puedan dar no me compensa a que yo se lo pueda transmitir a mi familia", ha contado el dj a un amigo durante un directo de Instagram este martes.

Kiko Rivera directo Instagram

"Mis hijas son pequeña, mi abuela mayor... No me puedo meter en jaleos de esos, ya vendrán tiempos mejores, que cada uno esté con su conciencia como quiera. Hay que adaptarse", ha añadido Kiko Rivera, muy seguro de su decisión. Y preocupado. Su mujer, Irene Rosales, también transmitía su "miedo" y preocupación por la situación el pasado fin de semana en 'Viva la Vida'.

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El hijo de Isabel Pantoja siempre dijo que "tenía un verano estupendo de trabajo", pero las cosas no han salido como él esperaba y lo primero es cuidarse y la salud. "Nos iba a posibilitar empezar a poner colchón para mis hijas, comprarnos una casa... Pero ha llegado así", dijo.