Una de las primeras paradas que ha hecho la selección española de baloncesto tras aterrizar en el aeropuerto de Madrid ha sido en el palacio de La Zarzuela. Allí los reyes han recibido en audiencia al equipo que ayer se proclamó campeón del mundo.

Artículo relacionado

Durante el encuentro don Felipe y doña Letizia han felicitado a todos los jugadores, encabezados por el entrenador Sergio Scariolo. Ha sido un encuentro de lo más distendido en el que Felipe VI, gran aficionado a este deporte, se ha mostrado encantado con el triunfo de la selección española y no ha dudado en sostener la copa cuando Rudy Fernández, capitán del equipo, se la ha ofrecido.

Por si esto fuera poco, también se ha puesto la medalla de oro que acredita a la selección como campeona del mundo. Una vez más, como suele ocurrir en este tipo de eventos, el rey ha sacado su lado más divertido. "Nadie juega al baloncesto como vosotros" han sido las palabras con las que el monarca ha destacado el trabajo de los deportistas.

La reina ha querido hacer un guiño muy especial a través de su ropa. Letizia ha optado por un vestido midi con falda de vuelo y una original cremallera delantera en rojo, el color de la selección, de lo más favorecedor. Además se trata del color favorito de la reina, un tono que esta vez también ha lucido en sus zapatos.

Este ha sido el primer acto al que ha acudido la reina Letizia tras celebrar ayer su 47 cumpleaños. Mañana asistirá en solitario a la apertura del curso escolar en Torrejoncillo, en Cáceres. Durante el encuentro con la selección Letizia ha hecho mención a la celebración de su cumpleaños, mismo día en el que se celebró la final entre España y Argentina. Con tono de broma ha contado que estaban celebrando una comida familiar pero que los demás estaban más pendientes del partido que de ella.

Las que no han estado en el acto han sido la princesa Leonor y la infanta Sofía. En otras ocasiones las hijas de los reyes sí que han asistido a la recepción de selecciones españolas que han logrado importantes campeonatos. Pero esta vez no ha habido ni rastro de ellas.