Margarita de Dinamarca ha comenzado el año de la manera más desagradable posible. La monarca danesa, que ha pasado unas Navidades junto a su familia, ha sufrido un robo en el castillo de Marselis, la que es su residencia de verano.

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Según informaron varios medios de comunicación locales, el incidente no tuvo daños mayores. Sobre la una de la madrugada saltaron las alarmas del alojamiento al acceder a él varias personas que permanecieron allí durante unos minutos. Por el momento se desconoce si sustrajeron alguno de los objetos que se encontraban dentro de las numerosas estancias que forman parte de la propiedad y que fueron revisadas por la policía acompañada por varios perros de rastreo.

Margarita de Dinamarca
Gtres

Por suerte, ningún miembro de la Familia Real danesa se encontraba en ese momento en el interior del castillo de Marselis, a diferencia de lo que sucedió hace un año y medio, cuando el príncipe Christian, el hijo mayor de Federico y Mary de Dinamarca, sorprendió a dos intrusos deambulando por los jardines del castillo de Gråsten, el lugar de veraneo de la pareja de herederos. El joven extrañado avisó rápidamente al equipo de seguridad que localizó a los dos intrusos para reducirles.

Se trata de una nueva intromisión en las residencias de la Casa Real de Dinamarca que, por lo que parece, estás siendo más habituales de lo que deberían ser. También durante el verano de 2018 dos personas se llevaron varias piezas pertenecientes a la Corona Real sueca de la catedral de Strängnäs. La huida, por muy sorprendente que pueda parecer, tuvo lugar en barco, según relató la policía poco después a través de un comunicado en el que se incluían algunas fotos de las joyas sustraídas.