No cabe duda de que Jacques y Gabriella son su debilidad, y así lo ha demostrado desde que los pequeños vinieron al mundo en 2014. Desde entonces, Charlene de Mónaco se ha centrado en su papel como madre, apartándose en gran medida de los actos sociales y reduciendo su agenda oficial a los eventos en los que su presencia es imprescindible.

Artículo relacionado

Sus pequeños, que el próximo 10 de diciembre cumplirán 5 años, se convierten en la sensación de cada acto al que acuden, como resultó en el pasado Día de Mónaco, así como en la semifinal de la Copa del Mundo de rugby en Japón, donde acudieron para animar al equipo sudafricano.

Charlene y Alberto de Mónaco
Gtres

Después de que su marido, el príncipe Alberto, se sincerara recientemente hablando de sus hijos, Charlene a concedido una entrevista en exclusiva a Point de Vue, en la que desvela muchos detalles de su faceta como madre, además de revelar cómo es el soberano monegasco con sus hijos.

Su presentación en la entrevista comienza autodefiniéndose como una madre protectora, a la que le gusta estar muy pendiente de sus pequeños. Sobre la crianza, reconoce que "a menudo es agotadora, pero también es muy estimulante en muchas áreas".

En familia, los pequeños Jacques y Gabriella hablan en inglés. "Cuando estamos los cuatro hablamos en inglés, pero Jacques y Gabriella hablan muy bien francés en el colegio", aseguraba la princesa, quien este año ha enviado a sus hijos a una nueva escuela pública, Stella.

Jacques y Gabriella
Palais Princier

Sobre el día a día, la cuñada de Carolina de Mónaco ha explicado que es Alberto el que lleva a los niños al colegio cada mañana. "Cuando vuelven a casa, mi trabajo comienza y dura hasta el día siguiente. Las tardes son generalmente agitadas. Cuando estoy a solas con ellos, los niños se pelean por ver quien se dormirá con mamá. Les encanta meterse en nuestra cama, así que a menudo nos encontramos allí un poco apretados. ¡Y todo esto sin contar con nuestros dos perros, Poppy y Harley!" Como se puede ver, se trata de una rutina de lo más normal, perfectamente comparable a la de cualquier familia.

En cuanto a su esposo, la princesa asegura que "el príncipe nació para ser padre. Alberto es un padre extraordinario, maravilloso, divertido, que escucha y anima. Pasa mucho tiempo con Jacques y Gabriella y los cuida tan a menudo como puede", contaba orgullosa. "Por desgracia, no podemos pasar mucho tiempo juntos. El príncipe tiene mucho trabajo que hacer y yo también. Por eso Alberto se los llevó solos a Japón a finales de octubre (en la Copa Mundial de rugby) , porque yo tenía obligaciones en Mónaco. Los niños me acompañan a algunos viajes y están con su padre en otros, se sienten cómodos en todas partes. Cuando los cuatro estamos juntos, no importa donde estemos porque ahí está nuestro hogar", contaba.

Charlene y Alberto de Mónaco
Gtres

Consciente de que la situación que viven sus pequeños no es la más natural para su crecimiento, asegura que intentan proteger su intimidad al máximo. A pesar de ello, los niños se adaptan fácilmente a las situaciones que les toca vivir. "Les protegemos muchos, aunque me sorprende la forma en que se adaptan a todas las situaciones".

La princesa también ha querido recordar la primera vez que sus hijos visitaron Sudáfrica, su tierra natal. "Había soñado durante mucho tiempo en llevarlos allí. Los niños estaban impacientes por ver a sus abuelos y jugar con sus primos. También les llevamos a ver rinocerontes. Esos momentos permanecerán grabados en mí para siempre", contaba con nostalgia y felicidad.

No cabe duda de que Charlene ha vuelto para quedarse. Después de las cuestiones sobre sus marcadas ausencias, la princesa ha protagonizado diferentes apariciones públicas, sincerándose en esta última sobre su vida familiar. Una cuestión que la royal siempre había protegido mucho y con la que ahora nos ofrece su faceta más maternal y cercana.