¡Habemus boda real para 2021! Después de la cancelación del enlace multitudinario de Beatriz de York, que finalmente se dio el 'Sí, quiero' en la más estricta intimidad, María de Rusia, jefa de la Casa Imperial Rusa, ha anunciado a bombo y platillo el compromiso de su hijo Jorge con Rebecca Bettarini, hija del embajador italiano Roberto Bettarini.

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Aunque no se trata de una casa reinante, no se descarta que entre su lista de invitados haya representantes de las diferentes casas reales europeas, entre los que se encontrarían los reyes eméritos. Don Juan Carlos y doña Sofía mantienen o al menos mantenían muy buena relación con la Casa Imperial Rusa, tanto que asistieron a su boda celebrada en 1976, en Madrid. La conexión entre ellos no termina ahí, Constantino de Grecia, hermano de la reina Sofía es el padrino del novio.

Esta cita podría unir, en medio de la polémica, a don Juan Carlos y doña Sofía cuyas vidas no se cruzan desde hace más de seis meses. El padre de Felipe VI sigue en Abu Dabi donde ha recibido la visita de sus hijas, Elena y Cristina. Una estancia en Emiratos Árabes que se presume extensa dados los escándalos en los que se encuentra rodeado.

María de Rusia

María de Rusia junto a su hijo Jorge y su prometida

Gtres

Un amor marcado por la religión

Aunque Jorge y Rebecca mantienen una relación desde hace años no ha sido hasta ahora que, después de solucionar el gran inconveniente de su unión: la religión, han querido sellar su amor con una boda que está prevista para el próximo otoño. Los novios profesan religiones diferentes, algo complicado para su unión en matrimonio. Así, antes de hacer oficial su compromiso, la novia se convertía a la religión ortodoxa, bautizándose con el nombre de Victoria Romanovna, adoptando el apellido de la familia de su futuro marido.