Parece que todavía le han quedado ganas a Paloma Cueva de pensar en el mundo de las bodas. La diseñadora, tras haber sufrido el peor revés con su separación de Enrique Ponce, se encuentra inmersa en un nuevo proyecto profesional que le llevará a revivir muchos y felices recuerdos. Desde hace unos días, Paloma, ajena a la vida tan idílica que comparte su ex con Ana Soria, se ha dedicado a rebuscar en su álbum de fotos para sacar a la luz instantáneas que cobran un especial significado.

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La vida actual de Paloma Cuevas contrasta mucho con la de su ex, Enrique Ponce. Mientras el torero hace tiempo que se ha reincorporado a su faceta laboral más pública y no duda en presumir de amor y buena sintonía con Ana Soria, Cuevas se mantiene en un perfil muy bajo. Alejada de las cámaras y guardando silencio, Paloma se centra en sus hijas, en reencauzar su profesión y en abrir nuevos proyectos que parece que van viento en popa.

Desde hace ya unas semanas, Paloma aprovecha su cuenta de instagram tanto para recuperar imágenes del pasado de su familia como para, curiosamente, volver a rememorar su boda. Un detalle que, además de evidencias que la diseñadora ha borrado a Ponce de su existencia -tan solo quiso compartir su imagen en solitario, sin el novio de por medio-, ha hecho saltar las alarmas. Parece que Cuevas ha dicho sí a las bodas. ¡Y de qué manera!

Paloma Cuevas

Paloma Cuevas comparte una fotografía de su hermana vestida de novia

Instagram @palomacuevasoficial

La diseñadora, como ya se avanzó hace semanas, se encuentra inmersa en una colaboración con la firma Rosa Clarà. Así ha quedado ya patente al querer compartir una imagen de su hermana vestida de novia precisamente con un diseño de la citada firma. Un ilusionante proyecto al que Paloma va a dedicar toda su atención y que, claro, le traerá a la memoria muchos instantes de su vida. No en vano, su matrimonio, hasta hace bien poco, fue de lo más feliz y sólido.

Poco más se sabe

Paloma Cuevas ha hecho del silencio su máxima a la hora de abordar su nueva vida como separada. Ni nuevas ilusiones, ni rumores, ni nada. Refugiada junto a sus hijas, la diseñadora prefiere mantener una discreta existencia de cara al futuro. Nada que ver con el despliegue de amor de Enrique Ponce. Dos formas muy distintas de afrontar una separación que ha conmocionado al mundo del corazón.