Tras su paso por GH VIP 7, Mila Ximénez confesó que su vida había dado un giro de 180º. A partir de ese momento no pensaba entrar en enfrentamientos con nadie, había decidido . Sin embargo, hay cosas que le es imposible olvidar como las duras críticas que recibió mientras se encontraba en la casa de Guadalix de la Sierra por parte de alguno de sus compañeros de 'Sálvame': "Me da pena que no entendieran el enorme esfuerzo que hice", reconocía en exclusiva a Lecturas semanas después de abandonar el concurso.

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Tres meses después, la colaboradora de 'Sálvame' ha vuelto a hablar de esta experiencia y las consecuencias que le ha traído a su vida después de que su amigo Kiko Hernández defendiese la actitud que se debe tener cuando un amigo entra en un reality guste o no cómo lo está haciendo.

Mila y Kiko Hernández

"He sentido mucho dolor respecto a la reacción que ha habido aquí (Sálvame) con mi concurso, con mucha gente que no lo he entendido", explicaba visiblemente dolida todavía. Y es que Mila no niega que se comenten las situaciones pero a veces hay que ponerse en el lugar del otro: "Pueden opinar lo que les de la gana pero yo he contado día a día como me sentía en el reality. Yo sé la gente con la que trabajo pero dentro de la casa no me podía imaginar los golpes que iba a recibir. Yo pensaba que mis compañeros iban a empatizar conmigo". Y es que aunque su concurso fue in crecendo, recuerda las primeras semanas como una verdadera pesadilla: "El primer mes de mi concurso fue muy difícil y no me lo pusieron nada fácil", manifestaba.

Al margen, Mila quiso agradecer públicamente a María Patiño, Kiko Matamoros y Belén Rodríguez su defensa: "Les estaré infinitamente agradecida. A mis amigos, el culo; a mis enemigos, por el culo, y a los indiferentes les aplico la legislación vigente", sentenció sin hablar abiertamente de quiénes habían criticado su paso por GH VIP como Belén Esteban, Chelo García-Cortés o Lydia Lozano.