Laura Escanes ha reconocido públicamente que detrás de un maravilloso peinado, un maquillaje espectacular y un vestido de escándalo no es todo oro lo que reluce. Y es que las inseguridades siempre salen a relucir detrás de tanto brillo.

Aunque parece una mujer de imponente carácter muy segura de sí misma, la mujer de Risto Mejide ha revelado algo que no le gusta nada de ella: sus posados en los photocalls. Laura ha estado revisando algunas de las fotos que le hicieron a su llegada a la gala People in Red por el SIDA y ha comentado a sus seguidores cómo se siente cada vez que posa para los fotógrafos en los diferentes eventos.

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Laura Escanes

"Me pongo muy nerviosa, lo paso fatal. Sonrío súper tensa y aprieto los labios de los nervios", comentaba a la vez que recogía varios ejemplos de diferentes posados antes y después de ser mamá. Y es que aunque ella está orgullosa de su apariencia física, hay detalles que no pasan desapercibidos para sus ojos críticos.

"Me veo horrible en las fotos de photocall, en cualquier photocall", sentenciaba a la vez que recibía el apoyo de todos sus fans y es que lo que es, es, y no puede obviar su belleza entre tantas inseguridades que reconoce posee desde que comenzó en este mundo.

Su papel como madre

A pesar de su juventud, solo tiene 23 años, Laura ha recibido la maternidad de la mejor manera tras los naturales altibajos hormonales de las primeras semanas tras el nacimiento. Sobre Roma confiesa que les está haciendo "todo muy fácil" porque es una bebé "muy buena". Pero si algo tiene claro, es que aunque ella trabaja exponiendo su vida a través de las redes sociales no lo hará con su hija: "Soy la primera que va a proteger a mi hija de todos los medios".

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