Tras ver a la pequeña North West luciendo un collar de oro con eslabones XL, nos hemos preguntado por cuáles son los hijos más mimados de las celebridades. Famosos que transmiten sus excentricidades a sus renacuajos y que crecen pensando que lucir alhajas de varios kilates al cuello es lo más normal del mundo. Estos padres demuestran su cariño a golpe de talonario y tirando de tarjeta.  No decimos que solo sepan quererlos a través de la VISA, no, nos referimos a que todo parece poco para sus querubines y, a veces, se pasan con los regalos y atenciones que tienen con ellos.

También nos ha hecho reflexionar sobre el tema una fotografía compartida por Victoria Beckham en Instagram, donde saca a su hija recibiendo una ‘mani-pedi’ completa. Harper Seven tiene 4 años y yo a esa edad me mordía las uñas, no me preocupaba en usar endurecedor y llevarlas perfectamente limadas. Pero, como decimos, los niños de los famosos viven en una galaxia muy, muy lejana, donde las casas en los árboles tienen instalación eléctrica y moqueta, las bañeras tienen incrustaciones de cristales Swarovsky y las cunas forma de carrozas de la Cenicienta. Mejor no sigamos comparándonos.

En su universo de excesos y excentricidades, los menores crecen pensando que eso es lo normal y muchos, cuando no consiguen lo que quieren, se agarran unos traumas de padre y muy señor mío. Suerte tenemos el común de los mortales, que, como nunca hemos vivido tales lujos, el trauma ni nos roza. No, si al final, vamos a ser más afortunados que ellos, no creáis.