Tamara Falcó se encuentra en la etapa más feliz de su vida. Inmersa en varios proyectos profesionales, la hija de Isabel Preysler no para ni un solo segundo... ¡Su corazón vuelve a estar ocupado! Sí, la ganadora de MasterChef Celebrity 4 ha recuperado la ilusión al lado de Íñigo Onieva, un joven con el que comparte grupo de amigos y que, POR FIN, ha saltado la chispa después de tanto tiempo.

Íñigo Onieva tiene 31 años, es diseñador de coches y está graduado en dos másters... ¡E Isabel Preysler ya le conoce! La matriarca de la familia, a punto de verle la carita a su nuevo nieto, ya ha podido tener su primer encuentro con su yerno y, a juzgar por la sonrisa que se percibe por debajo de la mascarilla, parece que todo ha ido a las mil maravillas ¿Quieres saber qué es lo que piensa sobre él? ¡Dale al play y entérate de todo lo que ha dicho a la salida del Teatro Real junto a Mario Vargas Llosa!

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Íñigo y Tamara se han vuelto inseparables. Tanto que ya han compartido su primera escapada romántica. Ya es costumbre verles disfrutando en distintos restaurantes de Madrid e, incluso, ya han dado rienda suelta a su romanticismo y no dejan de intercambiar muestras de amor en público.

La vida de la colaboradora de El Hormigueroha dado un vuelco de 180º. Tras el fallecimiento de su padre, Carlos Falcó, a causa del coronavirus, Tamara se ha alzado con el puesto de marquesa de Griñón como así lo deseaba su progenitor e Isabel Preysler no puede estar más orgullosa de ella.