El pasado jueves, Isabel Pantoja estaba llamada a declarar como testigo en el juicio que enfrenta a Kiko Rivera con su hermano Agustín. Haciendo gala de su unión inquebrantable, la artista llegaba al juzgado de Chiclana de la Frontera (Cádiz) del brazo de su hermano y mano derecha, gesto que refleja cuál es su posición.

Kiko Rivera, que está disfrutando de unos días de vacaciones, reaccionaba de manera inmediata a través de las redes sociales: "Es mejor no esperar nada de nadie. Quien te piense que te escriba. Quien te extrañe que te busque. Quien te quiera que lo demuestre", escribía mostrando cuáles son sus sentimientos reales.

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Este sábado ha sido el turno de Irene Rosales que ha reiterado que Kiko Rivera no lo está pasando nada bien con esta situación. Respecto a las imágenes de Isabel y Agustín Pantoja a las puertas del juzgado, en un primer momento la colaboradora sevillana le confesaba a Emma García que lo veía como algo normal: "Iban serios porque iban a hablar de algo que no les agrada", aunque después ha apuntado que para ellos fue "impactante" verlos de esa forma frente a todos a pesar de que saben el vínculo que tienen: "Yo pensaba que irían por separado en días distintos", explicaba. Irene se reitera en que conociendo la magnífica relación que existe entre ellos "es normal que vaya acompañada de su hermano porque es el apoyo que tiene. Sabemos como es la relación entre ellos por eso no nos extraña verlos así", sentenciaba.

Una vez más, Irene Rosales no dudaba en sacar la cara por su marido dejando claro que no había sido el Dj quien había puesto en esa tesitura a su madre sino las actitudes de Isabel Pantoja las que habían obligado a Kiko Rivera a dar este paso: "Kiko estaba muy nervioso porque esto no es agradable para él", explicaba.