Sandra es hija de José Carlos Fernández de Villavicencio y Eleta, VI Marqués de Larios, y de Eva Frommer. La joven mantiene una complicada relación con su padre desde que este se separara de su madre hace más de veinte años. Tras dicho divorcio, madre e hija se quedaron con el usufructo de la casa familiar, pero José Carlos solicitó la vivienda al argumentar que su hija, pasados los 30 años, ya no necesitaría la ayuda paterna y él estaba en una situación económica complicada.

Hay que echar la vista atrás hasta abril de 2018 para recordar como Sandra Fernández de Villavicencio tuvo que abandonar la casa familiar donde vivía con su hijo Kenzo, de seis años, en el madrileño y exclusivo barrio de La Moraleja. Por aquel entonces, la joven definió como "vergonzosa" la situación que le estaba haciendo vivir su propio padre.

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Ahora, un año y medio después, Sandra ha reaparecido públicamente a través de 'Jaleos' para anunciar que su padre tiene casi terminada su nueva casa. "En las demandas ha alegado que necesita la casa para venderla y sobrevivir" y es que no puede entender como su padre, que asegura cobrar 2.000 euros mensuales, puede hacer frente a esta cantidad de gastos.

También ha explicado cuál es su situación actual y cómo ha pasado estos duros meses después de que un contratista le pidiera públicamente el dinero que le debía: "He estado trabajando un tiempo, pero nada estable", reconocía a la publicación a la vez que aseguraba que las cosas no se iban a quedar así y todo está en manos de sus abogados ya que según ella su padre "tiene más dinero del que dice" y le piensa reclamar todo el dinero de la pensión que le debe, "100.000 euros" aproximadamente.