La vida de Francisco Rivera y Lourdes Montes ha dado un vuelco para bien tras la llegada del pequeño Francisco, a quien sus orgullosos papás llaman cariñosamente Curro. El bebé nació el pasado 9 de enero y, desde entonces, el torero y la diseñadora están viviendo una de las etapas más dulces de su vida.

A las pocas semanas de haberse convertido en papás, el matrimonio acudió hace unos días a un centro clínico para una revisión rutinaria de pediatría que, a juzgar por sus sonrisas al salir del centro de salud, salió a las mil maravillas.

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Lourdes Montes se dejó ver ya totalmente recuperada después de haber dado a luz, demostrando que está en plena forma y que no le ha costado nada volver a la normalidad. A sus 35 años, está viviendo un sueño con el nacimiento de Curro, a quien llevó en brazos en todo momento, protegiéndole del frío con una mantita azul a topitos blancos y, por supuesto, dándole también el calor materno que solo una madre puede dar.

El torero y la diseñadora han demostrado una vez más lo unidos y enamorados que están al no separarse ni un momento durante el trayecto al centro. Mientras ella llevaba a su bebé en brazos, él cargaba con la bolsa del pequeño. Y todo ello con una sonrisa de oreja a oreja desde que llegaron hasta que se marcharon.