Si Marina el día de mañana se cansa de la música, le proponemos que se piense lo de ser maestra de Ética. Sería la mejor. Ha dado grandes lecciones a sus fans y los que no lo son tanto en cuestiones tan diversas como la amistad, las relaciones amorosas o amarse a uno mismo. De lo último ha dado una master-class después de leer en redes cómo la gente especulaba con su aspecto.

“La gente que me está llamando gorda y recordándome que he engordado”, empezaba, “¿sabéis lo que es un espejo? porque yo tengo y me veo, sé que he engordado... el problema es que creáis que eso es un problema”. Micrófono al suelo. Marina ha vuelto a ganar por K.O.

Aquellos que pensaron que opinando de su físico la destruirían, estaban profundamente equivocados. Ella sabe que gordo o delgado es solo un adjetivo, como el que dice alto o bajo, rubio o moreno. No pasa nada con ellos, el problema viene cuando queremos que signifiquen algo malo. Cuando ser rubio es un problema, cuando medir más que X es negativo. Y no, porque eso es nazismo, y si algo son los fans de esta edición de OT es respetuosos con todo, desde opiniones, orientaciones sexuales pasando por físicos.

Este zas a todos los que pensaron que la hundirían, se ha convertido en una respuesta viralísima con casi 7.500 retweets, y 20.000 ‘likes’. Numerosos inluencers han aplaudido la respuesta, y, entre ellos Bast, su chico con el que, recordemos hizo historia en la tele pública con sus besazo en prime-time.

Desde que salió de la Academia, Marina, al igual que sus compañeros, se ha visto envuelta en una vorágine de firmas de discos, entrevistas y eventos. Ahora es cuando empieza su carrera y, este jueves, todo el que esté en Madrid y quiera deleitarse con su voz podrá hacerlo a las 21:30 en el Fulanita de Tal, en Chueca, donde dará un concierto acústico que, ha prometido, “estará llenito de amor”. Como ella.