Nació en Chipiona, Cádiz, en el seno de una familia humilde. Su padre fue zapatero de profesión y cantaor en sus ratos, su madre también cantaba, aunque se dedicaba principalmente a cuidar a Rocío y a sus dos hermanos. Con ellos aprendió a amar la música, y puede que también fuese de ellos de quien heredase sus dotes artísticas, sin embargo, lo que nadie se esperaba, es que aquella pequeña niña, que cantaba en las obras del colegio y en las misas de su parroquia, llegaría a convertirse en ‘la más grande de España’.

Artículo relacionado

Rocío, que cosechó grandes éxitos en el mundo entero, sobre los escenarios, con su chorro de voz y su bata de cola, triunfó además en como actriz en cine y televisión. Más de 25 millones de discos vendidos, 150 Discos de Oro y 63 de Platino.

Su voz fue reconocida internacionalmente y hasta llegó a cantar en la Casa Blanca para el entonces Presidente de Estados Unidos, Ronald Reagan. Pero Rocío, no sólo fue una de las mejores artistas -sino la mejor- que ha tenido nuestro país, también fue madre y vivió intensamente todos sus amores.

Aunque su muerte, producida tras una larga y dura enfermedad, dejó un vacío musical irremplazable y generó uno de los conflictos familiares más grandes de los últimos tiempos, sus canciones ya han pasado a la historia, y por suerte, a pesar de que justamente hoy se cumple una década desde su marcha, Rocío siempre será recordada. Hacemos un repaso por las imágenes más emblemáticas de su carrera y de su vida.

Artículo relacionado

Artículo relacionado

Artículo relacionado