Siempre ha llamado la atención como la Corona puede estar por encima de todo, incluso de los propios deseos, o no... Estos días la familia real española está de actualidad, más de lo habitual. La intervención de corazón del rey emérito don Juan Carlos ha conseguido lo que parecía imposible y es que toda la familia de Felipe VI haya compartido espacio (que no tiempo) en la Clínica Quirón. Pero con todos nuestros respetos a Letizia, hay una presencia que merece una mención aparte, la de doña Sofía.

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La reina emérita "no es apreciada" en el círculo más íntimo del padre de sus hijos, tal y como ha contado la periodista Pilar Eyre en su último post en 'Lecturas'. Pero curiosamente ha visitado a su marido varias veces, y siempre con la sonrisa por bandera.

Rey Juan Carlos
Gtres

Un matrimonio jugoso, fantasmagórico incluso. Que si los reyes dormían en camas separadas, que si su unión está rota desde los setenta o las 'amigas' de don Juan Carlos han hecho correr ríos de tinta en el papel 'couché' patrio durante décadas, por eso la actitud de doña Sofía ante una situación así, delicada y de salud, no ha podido pasar desapercibida, era imposible. "¡O se está a todas o no se está a nada! ¿Prebendas, honores, estatus, sí. Pero quedarse en el hospital, al lado de su marido, no?", ha escrito la periodista en palabras de su informante.

Reina Sofía

"El círculo íntimo del rey, cada vez más pequeño, no aprecia a doña Sofía", dice Pilar Eyre, y todo ello a pesar de que la emérita ha vuelto a mostrarse cercana a él a puertas del hospital en el que se recupera de un triple 'bypass' coronario. "Debería haberse separado cuando se lo propuso su marido, así la situación estaría más clara...", dice la fuente de Pilar Eyre en su post.

Un matrimonio en entredicho que, consideraba la veterana periodista, no se había roto definitivamente por prohibición de Felipe VI. "Pero mi informante menea la cabeza: "Actuó así a instancias de su madre... Don Juan Carlos ha sido un mal marido, es cierto, pero a ella le gusta mucho ser reina". ¿Nacerán de ahí los reproches de los que Pilar Eyre habla en su post?