Si hay dos personas que cada año viven de una forma especial la entrega de los premios Princesa de Asturias esa son la reina Sofía y Paloma Rocasolano. Primero como madres. Desde que Felipe VI era un niño y presidió por primera vez la entrega de estos galardones, la reina Sofía siempre ha estado presente. Y desde que doña Letizia acude a este acto que se celebra en su Asturias natal, su madre nunca ha faltado en las butacas del teatro Campoamor. El año pasado pasaron del orgullo de madres al de abuelas. Por primera vez Leonor acudía a este evento tan especial y pronunciaba el discurso de apertura de la gala. Una desde el palco y la otra desde su butaca miraron con orgullo a su nieta. ¿Qué sucederá este año en el que hay tantos cambios en torno a la entrega de los premios Princesa de Asturias?

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De momento lo que está confirmado es que la reina Sofía sí que estará junto a los reyes y sus hijas en este evento al que nunca falla. Pese a que este año en lugar de celebrarse en el teatro Campoamor la gala se celebrará este viernes en el Salón Covadonga del hotel Reconquista, la madre de Felipe VI tendrá su hueco asegurado. Será la primera vez desde comienzos de año que doña Sofía coincida en público con su hijo, su nuera y sus nietas. Un encuentro que también supone el primero después de toda la polémica del rey Juan Carlos.

Reina Sofía y Leonor
Gtres

Lo que se desconoce es si Paloma Rocasolano acudirá o no a la cita. La madre de doña Letizia nunca ha fallado. Es el único evento en el año al que acude, luciendo sus mejores galas y mostrando su orgullo por su hija y sus nietas. Esta vez el aforo será muy limitado debido a la crisis sanitaria, así que podría ser la primera vez que no asista. Si es así, seguro que la familia real la echa de menos. Son varias las muestras de cariño que en cada edición se han intercambiado en público. Miradas de complicidad, emoción o incluso un saludo del rey Felipe a su suegra hace algunos años, demuestran la ilusión que les hace que esté presente.

Además este evento es una clara muestra de la diferencia que hay entre las dos abuelas tanto a nivel institucional como a nivel personal. Mientras doña Sofía se sitúa en el palco e incluso a la hora de saludar a los reyes, la princesa y la infanta tiene que cumplir con el protocolo y mostrar cierta distancia, Paloma desde su butaca lo vive como una más y ve mucho más de cerca a su hija, su yerno y sus nietas en su entrada al teatro, intercambiándoles miradas con las que demuestra que pese a que apenas se les ve juntos y que siempre da muestra de su discreción, su relación es muy cercana.

Paloma Rocasolano
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Una cercanía que también está presente en su día a día y en su relación con la princesa Leonor y la infanta Sofía. Tal y como contó Pilar Eyre en su blog de Lecturas hace unos años, doña Sofía llegó a expresar en algún momento “yo, que vivo al lado, no puedo ir a su casa ¡y sin embargo la madre de Letizia está siempre ahí metida!”. De esta forma demostró su disgusto por las diferencias en su relación. Desde que Leonor y Sofía eran pequeñas doña Letizia siempre ha confiado en su madre para que cuidara de ellas, Paloma se ha trasladado a Zarzuela cuando los reyes han viajado y ha disfrutado con ellos de vacaciones privadas.

De alguna forma todo esto se ha reflejado en cada edición de los premios Princesa de Asturias. Las dos han estado presentes pero desde lugares muy diferentes. El año pasado una miraba a Leonor desde arriba y otra desde abajo, una mantenía la mirada firme mientras la otra se emocionaba. Si finalmente Paloma Rocasolano no acude a esta cita mañana por la tarde, seguro que sus nietas y sus hijas echan mucho en falta su presencia. En el caso de que asista, habrá que ver en una ubicación tan diferente a la de años anteriores y con tan poco aforo, qué lugar ocupa y cómo interactúa con la familia real.