Parece que la polémica sobre el famosísimo documental del príncipe Harry (38 años) y su esposa, Meghan Markle (41 años) no tienen fin. En esta ocasión los protagonistas del enfrentamiento contra el Palacio de Buckingham no son los duques de Sussex sino su directora documental, Liz Garbus. La cineasta y productora estadounidense ha querido responder a las acusaciones que se han vertido desde el palacio real británico en las que aseguran que no han contado con su versión de los hechos para el documental 'Harry y Meghan' que está disponible en Netflix.

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Meghan Markle príncipe Harry

Garbus, nominada a un Oscar, no se ha quedado callada ante la nueva afrenta que pretende batallar la Familia Real británica. Según la cineasta la Casa Real quiere "desacreditar" el trabajo realizado durante la grabación del documental del príncipe Harry y Megan Markle cuando afirman que los creadores de este formato no contaron con ellos para relatar los sucedido. Garbus mantiene que se contacto con Palacio para grabar cualquier reacción o comentario que quisieran aportar para enriquecer el documental "dijeron que no solicitamos comentarios cuando sí lo hicimos", ha afirmado en una entrevista con Vanity Fair. "Lo hicieron para desacreditarnos… y al desacreditarnos pueden desacreditar el contenido del programa".

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El rey Carlos III y la reina Camila junto a los duques de Sussex

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¿Fue contactada la Casa Real para el documental?

Todos los que comienzan el visionado de 'Harry y Meghan' pueden leer como aparece un rótulo al principio del documental que reza así "Los miembros de la Familia Real se negaron a comentar sobre el contenido de la serie". Hubo rumores que tras la emisión de los tres primeros capítulos de este documental, emitido en diciembre de 2022, el equipo técnico no había contado con la versión de ninguno de los miembros de Windsor, Buckingham Palace ni con la oficina de prensa del príncipe Guillermo para poder justificarse o dar su opinión sobre lo que cuentan los duques de Sussex.

Antes estas acusaciones desde Netflix quisieron contestar para que la sombra de la sospecha no quedara en el aire. El equipo mantienen que contactaron con el departamento de comunicación del rey Carlos III y con el del príncipe de Gales para que pudieran reaccionar ante el contenido grabado en el serie documental. Tras esas declaraciones por parte de la plataforma de streaming el Palacio de Kensington respondió que tenían un correo electrónico de una productora pero no de Archewell, la fundación de los Sussex, ni de Netflix.

Según el departamento de comunicación del príncipe Guillermo contactaron con los duques de Sussex y con Netflix para verificar si la información que había llegado a ellos era verdadera pero su versión es que no hubo respuesta, ni de Harry y Meghan ni de la plataforma de entretenimiento.

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'Harry y Meghan', el documental

Uno de los programas de éxito de Netflix el pasado año fue el estreno de la serie documental al príncipe Harry y a su esposa, la actriz, Meghan Markle. La expectación era enorme y todo el mundo esperaba con ansia ver qué era lo que tenían que contar los duques de Sussex sobre la Familia Real británica. Un discurso cercano y entrando por completo en detalles sobre su relación de pareja y cómo fue la adaptación de la norteamericana a la realeza y todo el protocolo que ello conlleva fue lo que enganchó a millones de personas en todo el planeta.

El documental ha registrado récords dentro de la compañía de entretenimiento y se barajan cifras escalofriantes. Los primeros tres episodios de 'Harry y Meghan' acumularon 81,55 millones de horas de visualización después de su debut y más de 28 millones de hogares quisieron ver la primera parte de este relato.

Los duques de Sussex no dudaron en compartir sus experiencias más personales, cómo tuvo Meghan que aprender el protocolo instaurado en la Familia Real sin ayuda, cómo fueron los primeros meses donde la prensa la adoraba y luego empezó la comparativa constante con su cuñada Kate Middleton. Markle no dudó en confesar sus mayores miedo y angustiosa situación cuando se filtró la carta que le envió a su padre o cuando se quedó embarazada y los medios británicos la acosaban y hacían mofas racistas sobre el color de la piel de sus bebé. Su relato va de principio a fin sobre la experiencia con la monarquía británica hasta que quisieron poner distancia para poder controlar su vida y ser más independientes.

El documental ha recibido muchas críticas ya que consideran que son dos personas privilegiadas quejándose dentro de una situación de privilegio cuando ahora mismo hay problemas mundiales más grandes.