La Casa Real Noruega sufría el pasado 25 de diciembre uno de los episodios más trágicos de su historia. Ari Behn, quien fue el marido de la princesa Marta Luisa durante varios años, y con quien tuvo tres hijas, se quitaba a vida con motivo de una fuerte depresión que arrastraba hacía meses. La noticia era confirmada por su mano derecha, Geir Hakonsund: "Con mucha tristeza en nuestros corazones, nosotros, los más cercanos a Ari Behn, anunciamos que se ha quitado la vida. Pedimos respeto para nuestra privacidad en los días venideros". Tenía solo 47 años.

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Desde el día de Navidad, la vida de la hija de los reyes Harald y Sonia no ha sido igual. Tampoco lo ha sido la de sus hijas, y tan siquiera su relación con el chamán Durek Verret. La princesa y el curandero se han visto obligados a distanciarse y, tal y como ha confirmado un amigo cercano a Marta Luisa, no solo están resignados a la nueva situación, sino que incluso lo han agradecido.

Marta Luisa de Noruega y Durek Verret
Instagram @shamandurek

Hace algo menos de un año, en mayo de 2019, la pareja anunciaba su relación a través de las redes sociales. Un amor que se ha visto muy criticado tanto dentro de la Familia Real noruega como fuera, a causa de la promoción que la princesa comenzó a realizar de los trabajos del chamán. Tal fue el conflicto, que la royal se vio privada de su título real, tras ser acusada de aprovecharlo para fines comerciales. La princesa parecía la gran perjudicada por la relación, mientras que aparentemente nada cambiaba para el curandero, que se limitaba a soportar las críticas por su pasado y su forma de promocionarse en redes sociales.

Ahora permanecen separados por miles de kilómetros. Mientras Durek se encuentra de promoción en Los Ángeles, de plató en plató y de entrevista en entrevista, algo que ha sido criticado por amigos cercanos a la princesa, ella se ha instalado en Oslo con sus hijas Maud Angelica, Leah Isadora y Emma Tallulah, y rodeada de su familia, a la que da y de la que recibe todo el apoyo. Una situación que la pareja no parece que tenga la intención de solucionar, al menos por el momento.