Su historia de amor está sufriendo críticas y golpes constantes, pero ellos no cesan en sus esfuerzos por demostrar que, además de estar unidos contra viento y marea, no van a permitir que nada ni nadie interfiera en su felicidad. Si la semana pasada era la princesa Marta Luisa la protagonista de un enfrentamiento contra los paparazzis de su país, ahora le toca el turno a su novio Durek Verret.

Artículo relacionado

Apoyado por la hija de los reyes Harald y Sonia de Noruega, el curandero ha contratado a un abogado para evitar que su exnovio, Hank Greenberg, pronuncie injurias relacionadas con la pareja. Tal y como ha publicado la revista noruega Se og Hor, el interés en esta pasada relación -que duró cinco años- es muy extenso, y la expareja de Durek se habría ofrecido a contarla con pelos y señales.

Durek
Gtres

Por el momento, Hank Greenberg ya ha concedido algunas entrevistas en las que ha pronunciado polémicas declaraciones en las que tacha al curandero de "violento y manipulador", unas afirmaciones que estarían respaldadas, según su versión, por un atestado policial.

El citado medio noruego continúa informando sobre un posible intento de Marta Luisa de callar a Hank Greenberg, concretamente contratando a uno de los abogados estrella de Estados Unidos, Richard Gora, del despacho Gora LLC, quien no ha tardado en advertir que se emprenderán acciones legales si vuelve a acusar al que fue su pareja.

Marta Luisa de Noruega y Durek Verret

"Desde que el chamán Durek entabló relación con la princesa Marta Luisa, ha sufrido una serie de acusaciones falsas. Si se niega a cumplir lo que se le pide nos veremos obligados a emprender acciones contra usted", indicaba solemne el letrado. Entre las consecuencias podría haber una demanda millonaria por difamación.

La relación entre Durek Verret y Hank Greenberg comenzaba en 2007 y, semanas después, decidían irse a vivir juntos además de compartir algún negocio. Cinco años más tarde, sus peleas y desencuentros salían a la luz y pusieron fin a su relación. Por su parte, la prensa noruega asegura que no hay precedentes de que un miembro de la Familia Real haya dado su consentimiento para realizar ninguna demanda.