La nueva novia de Enrique Ponce ha concedido su primera entrevista, vía telefónica y gratis, al periódico La Razón. Ana Soria, la joven de 21 años que ha conquistado el corazón del torero valenciano, 27 años mayor que ella, ha confesado, entre otras cosas, que su relación con Ponce se inició hace ocho meses.

Ni seis meses, como aseguró Enrique Ponce en televisión, ni un año, como se llegó a afirmar en algunas publicaciones. Esto significa que empezaron a salir entre noviembre y diciembre de 2019, coincidiendo con la temporada americana de él. Enrique Ponce estaba en estas fechas en Colombia y México, a donde dicen que viajó Ana para verlo torear.

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Ana Soria ha decidido renunciar al Erasmus que iba a iniciar en Polonia el próximo septiembre. Ahora que todo ha estallado y su relación con Enrique Ponce es de dominio público, la joven almeriense quiere estar junto a su amor el mayor tiempo posible. "Eso no significa que vaya a dejar la carrera. Quiero terminarla y ejercer como abogada", ha dicho a La Razón. Está en tercer curso y, en el futuro, quiere ejercer como abogada en el bufete que su padre ostenta en Almería.

La joven reconoce que desde que salió a la luz su romance con el torero. "Mi vida ha cambiado, es evidente. Y puede adivinar en cierto modo por qué me quedo. Pero no voy a decir todo lo que tengo en mente hacer después del verano. No es una decisión de ahora, sino de hace meses", ha dicho Ana Soria.

En lo que sí ha sido muy tajante ha sido a la hora de desmentir que ella haya sido la responsable de la ruptura matrimonial de Enrique Ponce y Paloma Cuevas, después de 24 años casados. "Yo no he roto ningún matrimonio. Si el amor se acaba no puedes hacer nada. Cuando Enrique y yo nos conocimos él ya estaba separado de su mujer. Nosotros llevamos juntos unos ocho meses... y su matrimonio llevaba roto desde hace dos años".

Que Enrique Ponce y Paloma Cuevas estuvieran separados desde hace dos años no es del todo cierto, ya que seguían conviviendo bajo el mismo techo e, incluso, pasaron juntos el confinamiento en su finca de Jaén. Parece ser, no obstante, a tenor de las palabras de Ana Soria, que Ponce y Cuevas arrastraban una grave crisis matrimonial, pero seguían casados, al menos de cara a la galería. Ahora sí han decidido legitimar su ruptura y han iniciado los papeles para la separación de hecho y posterior divorcio.