Miguel Bosé (67 años) ya confirmó a través de un comunicado que el viernes 18 de agosto se llevó uno de los mayores sustos de su vida en MéxicoEl cantante sufrió un asalto por parte de diez encapuchados. Él estaba en el domicilio; sus hijos, también. Ha elegido a Pablo Motos (58 años) y sus hormigas para contarle lo que realmente ha ocurrido, y lo ha hecho con todo lujo de detalles: "Fue hace exactamente un mes. Los chicos estaban haciendo una fiesta de pijamas con un amiguito que tienen y estábamos dormidos ya". El duro atraco habría terminado con la pérdida de varios objetos de valor y, afortunadamente, sin daños personales.

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Miguel Bosé

"De repente, me despierto rodeado de gente. Son caras que no conozco y estaba encañonado con silenciador. Fue un momento en el que estás perdido porque no sabes muy bien lo que está pasando. Ya vi a mis hijos, que estaban ahí, rodeados de toda esta gente armada hasta los dientes", ha contado Miguel Bosé en el plató de 'El Hormiguero'.

Su visita se esperaba la semana pasada, pero le dio plantó a Pablo Motos por encontrarse mal. Este martes, ya repuesto, ha contado con todo detalle el sonado atraco que sufrió hace exactamente un mes. No eran profesionales: "Nos ataron con los lazos de mis deportivas". "Un profesional entra en tu casa, echa un spray y ni te enteras. Al día siguiente te levantas con un dolor de cabeza y pensando: '¿Qué ha pasado?'". 

No hubo violencia física, aunque sí empujones entre ellos y algún que otro insulto al cantante. "Estaba super lúcido. Baje revoluciones y les pregunté que qué querían. Me dijeron que todo lo de valor que pudieran llevarse y, además, una cifra que les habían dicho que en esa casa había. Era una cifra que solo se encuentra en la casa de los narcos", ha reconocido. Les acompañó por todas las habitaciones en las que habían cajas fuertes. "Son como las de los hoteles, que las puedes reventar incluso". 

Así sucedió el atraco en su casa de México

Los atracadores quería separar a sus hijos, pero Miguel Bosé les aconsejó que no lo hicieran. "Si los separáis van a entrar en pánico y vais a tener tres problemas añadidos. Yo os aconsejo que los metáis con la señora de la casa en una misma habitación y ahí los controláis cómo queráis. Mientras, yo os doy la vuelta por la casa, abro todo y os doy todo lo que tenga", ha relatado. Finalmente, los metieron en su cuarto de vestir y ahí se quedaron dos horas sin moverse, controlados por un chaval que, en palabras de Bosé, "resultó ser un ángel". 

Buscaban una importante suma de dinero, pero lo cierto es que en las cajas fuertes de Miguel Bosé solo estaba el dinero de la quincena de los trabajadores y algo más. "Para las compras y el día a día", ha reconocido. 

Lo primero que hicieron al llegar a la casa de Miguel Bosé fue ir a la habitación donde se encuentran sus trabajadores de seguridad. "Los neutralizaron. Los desnudaron y los ataron", ha expuesto. Le dio todo lo que tenían, pero el cantante está convencido de que los atracadores no sabía a dónde iban. "El jefe se me queda mirando y les llama para decirles que soy Miguel Bosé. Entonces hace así, se quita la máscara y me dice: 'Yo soy tu fan'", ha recordado, provocando alguna risa entre el público. "México es un país maravilloso, pero muy surrealista. Entonces le dije que teníamos que llevar las cosas por buen camino o se acabaron los conciertos", ha añadido entre el aplauso del público. Hubo quien incluso pidió un selfie con el cantante. 

Tras este surrealista acontecimiento, el cantante tuvo la sensación de que no iba a pasar nada: "Me quede mucho más tranquilo". "En un momento, cuando vi entrar a mis hijos, en sus ojos no había miedo. Es más, luego Dieguito, que es un apasionado de armas y cosas militares, me dijo todas las marcas de las pistolas y silenciadores. Afrontaron esta experiencia de una forma completamente diferente. Esta generación nos va a salvar a todos y nos va a recuperar".

El ángel que acompañó a los hijos de Miguel Bosé

Los dos hijos de Miguel Bosé y su mejor amigo estuvieron supervisados por un chico joven, uno al que el propio artista ha definido como "un ángel". "Les dice a mis hijos: 'No os preocupéis. A papá no le va a pasar nada. A vosotros no os va a pasar nada. Vamos a terminar en una hora. Nos vamos a ir y ya está", ha relatado. "Antes de irse este chico, que debío pensar en qué sarao se había metido, agarra a Tadeo, le desata y le dice: 'En media hora, no antes, tú termines de desatarte y desates a los demás, pero no lo digas", ha añadido.

Miguel Bosé esperó y al cabo de media hora preguntó si había alguien en casa. Fue Tadeo quien le contestó: "Sí, papi, estamos aquí". "Claro, yo no sabía si se los habían llevado o no. Los reuní en una habitación y fue a dar una vuelta por la casa. Estaba todo abierto, todo revuelto", ha explicado. Así tuvo que estar tres días: "Hasta que no llega la Fiscalía no puedes tocar nada".