Y dos noticias. Uno lo de Cayetano de Alba, hombre. Que su última y grave operación ha estado provocada por el estrés que le han causado las consecuencias de su libro de memorias. “Cuando vio las reacciones de sus hermanos y que no fueran a la puesta de largo de sus hijos, su mundo se vino abajo y repercutió en lo que tiene más débil, el intestino”, me cuentan.

Y dos, lo de Carmen Martínez-Bordiú. Millonaria, lleva al fin la vida que le apetece. “No hace nada, vive con un chico joven en Portugal, ¡el ‘dolce far niente’! ¡Es una bohemia de lujo!”, me dicen. Y una confesión que me asombra:“Carmen odiaba las exclusivas, salir en las revistas y la notoriedad. Siempre le decía a Isabel Preysler que en cuanto pudiera se retiraría de todo eso, lo hacía para poder vivir…”.

Yo me cachondeo: “¿No tenía para comer?”. Y mi interlocutor me riñe en plan Letizia: “Déjame terminar… Para poder vivir mejor”.

carmen martinez bordiu