Estos tres meses en los que Rocío Carrasco ha narrado desde su docuserie el infierno en el que ha estado sumida por su guerra con Antonio David Flores y su ruptura con sus hijos, David y Rocío Flores, ha transformado totalmente la vida de todos a los que ha señalado desde 'Rocío, contar la verdad para seguir viva'. Rocío Carrasco se ha empoderado, ha perdido el miedo a hablar y a contar los aspectos más duros de su vida tal como fueron, y apoyada por pruebas y por todos aquellos que han visto en su relato un acontecimiento revolucionario y feminista. En televisión, Antonio David Flores era despedido como colaborador de Mediaset y han empezado a observarse nuevas dinámicas, que parecen señalar que los cambios aún no han acabado. Pero si hay un detalle que llama la atención es el de Rocío Flores.

Después de que Rocío Carrasco contara de una vez por todas la paliza que le propinó su hija, oscuro episodio por el que fue condenada y que supuso su ruptura definitiva, lejos de suponer un golpe a su popularidad, Rocío Flores ha visto incrementados su presencia en televisión y su éxito en redes sociales. Es la persona que ha experimentando una metamorfosis más acentuada y una evolución pública evidente, sobre la que podemos afirmar, además, que ha sido también la que ha sabido sacar mayor provecho a una situación presumiblemente adversa (en cuanto a reputación).

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Prácticamente, no queda nada de aquella chica tímida que se enrolaba en 'Supervivientes 2020' dispuesta a convencer a la audiencia quién era ella de verdad. Rocío Flores contaba entonces con 20.000 seguidores en Instagram y solo un año después cuenta con casi 800.000. El crecimiento es dramático, abismal, pero da igual o más vértigo comprobar, según informa 'Sálvame', que el incremento más acentuado se ha producido entre los meses que se ha emitido la serie documental de Rocío Carrasco. En el arranque de 'Rocío, contar la verdad para seguir viva', Rocío Flores era seguida por 400.000 usuarios de su plataforma preferida, un dato de lo más significativo.

Su perfil se ha convertido en la mejor herramienta para venderse, pero también para servir de vehículo a las marcas que, dicho llanamente, se la rifan. El cambio de contenidos ha cambiado drásticamente. De dejarnos entrar a escenas cotidianas y de su intimidad familiar, ahora Rocío Flores bombardea con imágenes muy producidas, de sesiones de fotos en las que posa como una auténtica modelo, en las que se etiqueta a, mayoritariamente, marcas de ropa, y con un sorteo detrás de otro. Ni rastro de un conflicto familiar que es más latente que nunca.

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Consciente de su tirón, su perfil de Instagram tiene todos los patrones de una auténtica influencer, donde una imagen cuidada lo vale todo. Rocío Flores exhibe un aspecto cautivador, perfecto y, sobre todo, más estilizado, sofisticado, artificial. En resumen, producido.

Lo mismo ocurre en sus apariciones televisivas. Su presencia se cotiza al alza y sus minutos en pantalla se convierten en el mejor vehículo para toda clase de productos: maquillaje, tratamientos estéticos, moda, joyería... "Todo pactado", según aseguran en 'Sálvame'. Y, de todo ello, se presume una retribución económica más que jugosa.

Rocío Flores
Instagram @rotrece