Raquel Meroño y su ex, Santi Carbones, han dado una auténtica lección sobre cómo hay que afrontar una separación. "Este martes nos hemos saltado una entrega de @masterchef_es por el fútbol pero la semana que viene nos vamos a la playa. Va a ser un programa extremadamente especial para mí...Os iré contando! Una pista... #tarifa", escribía la ex modelo en sus redes sociales hace una semana. ¡Y menuda sorpresa! Ha cocinado en el chiringuido de su ex en la localidad gaditana, El Carbones 13, con sus hijas entre el público.

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El momentazo ha acabado con el propio Santi emocionándose muchísimo. "¿Y esas lágrimas, Santi?", le preguntaba Samantha Vallejo Nágera, y el empresario respondía emocionado: "Pues por la situación y por todo". Sus pequeñas se mostraban muy orgullosas del buen hacer de su madre en la cocina: "Para nunca haber cocinado cada vez va mejor", contaban sacando una sonrisa a su padre.

El chiringuito, que se ha convertido en escenario de Masterchef, sufría importantes destrozos por culpa de un temporal en 2018. El Carbones 13 era engullido por el mar, dejando, tan solo, unos tablones de madera.

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Poco después la pareja ponía fin a su matrimonio tras una década juntos y dos hijas en común. Raquel y Santi decidían emprender caminos separados por el desgaste propio de la convivencia rompiendo una de las parejas más consolidadas del mundo del espectáculo. Pero su relación siempre ha sido buena y Raquel se ha volcado al máximo en este chiringuito, al que está unida emocionalmente y en Masterchef ha cumplido un sueño. "Este día va a ser difícil de olvidar", decía emocionada tras la dura prueba.

Meroño y Carbones se casaron en 2011 por el rito balinés, pero hacía ya muchos años que estaban juntos. De hecho, en 2007 tenían a sus dos hijas, Martina y Daniela.