La primera vez que pisó la pasarela de 'Cámbiame' fue hace justo un año. María Lapiedra quería dejar atrás su exuberante imagen de icono sexual, pero no acabó de convencer a los estilistas del programa y tuvo que irse por donde había venido. En esta ocasión y con una montaña rusa por vida personal, la colaboradora de 'Sálvame' no ha tenido que convencer a nadie y se ha puesto en las manos de Cristina Rodríguez y Manuel Zamorano para que su aspecto acabe de reflejar a esta nueva María convertida en auténtico fenómeno televisivo y con un polémico proceso de divorcio que resolver.

Desde la estrella del cine de adultos a esta María que pide cerrar ese capítulo de su vida definitivamente y reclama ser conocida por su verdadero apellido (Pascual) ha llovido muchísimo. Un recorrido vital muy intenso en el que la colaboradora televisiva ha sufrido una auténtica metamorfosis.

Artículo relacionado

Lapiedra confesaba que, desde que había empezado su relación con su exmarido Mark Hamilton, era él quien se encargaba de sus estilismos. De la misma forma que su primer marido, Ramiro Lapiedra, fue el responsable de sus 'looks' más explosivos. En definitiva, María siempre ha necesitado a alguien en quien apoyarse en asuntos tan personales como su aspecto y ahora, cuando queda cerca de un mes y medio para su viajar a Honduras y en un nuevo rol profesional, Lapiedra se encuentra sin una personalidad que reflejar a través de sus estilismos.

Su nuevo paso por 'Cámbiame' no ha podido ser más conveniente y las decisiones de Cristina y Manuel han sido acertadísimos y favorecedores. María ha cortado por lo sano y ahora luce una melena 'midi' brillante con flequillo y en su habitual rubio, que le da un aire fresco y juvenil. Los estilistas han optado por darle continuidad a su lado más sexy con un vestido entallado por debajo de las rodillas. Lo más interesante es el uso de los complementos que son los encargados de darle ese toque distinguido que tanto ha estado persiguiendo.