Nos tiene alucinados, lo reconocemos. Después de pasar tres meses encerrada en una diminuta isla, comiendo cangrejos y soportando las penurias de dormir a la intemperie, resulta que Laura Matamoros ha decidido pasar sus vacaciones en otra isla. ¡Pero bueno! ¡Cómo le gusta el mar a la exsuperviviente! ¿No se le ocurrió un destino mejor? ¿Finlandia? Por eso de no volver a ponerse un bikini tras haber sido su única prenda semana tras semana...

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La finalista de Supervivientes y ganadora de GH VIP se ha trasladado unos días a Ibiza acompañada de su novio Benji y unos amigos, entre los que se encuentra el empresario Javier Hidalgo y su pareja, la modelo Sol González. Laura, mucho más relajada que en los últimos meses, está aprovechando para recuperar el tiempo perdido junto a su novio. Hay que reconocer que a tipazos no les gana nadie. ¡Menudos cuerpos se gastan los dos!

Ataviada con un bikini estampado -como buena it-girl-, la superviviente ha dado rienda suelta al amor, fundiéndose en cariñosos abrazos con el cocinero. Se nota que están muy enamorados y que pasan por un buen momento, pese a haber tenido que estar separados durante tres meses. ¿Escuchamos campanas de boda? ¡Ojalá! Ya le dijo Laura durante su estancia en la isla que lo suyo iba a ser para siempre...

Para la ocasión, Laura ha querido contar también con buenos amigos a su lado -se nota que tanto tiempo al lado de Iván o José Luis, que no eran santo de su devoción, le ha pasado factura-. Allí se encontraba Sol, una de sus íntimas, que no ha dudado en dejarse influir por la sensualidad ibicenca y entregarse a la pasión con su pareja, Javier Hidalgo. Sin duda, no cabe más amor en ese barco. ¡Qué envidia! Ya nos gustaría a nosotros disfrutar de esas idílicas vacaciones.