El futuro vuelve a complicarse para Isabel Pantoja. Si la cantante pensaba que su guerra con Kiko Rivera iba a ser el peor episodio que iba a vivir este año, todo ha dado un nuevo y difícil paso. Tal y como publicaba la periodista Paloma García-Pelayo, la tonadillera se enfrenta a una petición de tres años de cárcel por parte de la fiscalía de Marbella. Los hechos se remontan a la época en la que la cantante se encontraba cumpliendo condena en prisión. Según se ha publicado, Pantoja habría efectuado un pago, a través de una sociedad y tras la venta de su casa de ‘Mi Gitana’, a la constructora Codabe en lugar de hacerlo a Hormofer, verdadero acreedor de la deuda. Es esta deuda la que ha originado todo este nuevo conflicto judicial.

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La constructora Hormofer, en su momento, se querelló contra la otra constructora y contra la sociedad de la que era administradora única Isabel Pantoja, pues entendía que se habían perjudicado sus derechos. La tonadillera recurrió su imputación alegando que se encontraba en prisión en ese momento por lo que no podía haber participado en nada y solicitando el sobreseimiento de la causa. Este recurso fue desestimado por parte de la Audiencia provincial de Málaga, reduciendo, eso sí, solo uno los cuatro delitos por los que se acusaba a Pantoja.

Ahora, la fiscalía, en su escrito de imputación, considera que existen indicios suficientes para considerar que podría haber un acuerdo entre la constructora y la tonadillera para perjudicar a la querellante. El ministerio fiscal solicita una pena de hasta tres años de privación de libertad para la cantante por un supuesto delito de insolvencia punible. Además, una multa de 18 meses y la inhabilitación para el derecho de sufragio pasivo. Por el momento, todavía no se ha establecido fecha para apertura del juicio oral.

Isabel Pantoja

Isabel Pantoja se enfrenta a un nuevo entuerto judicial

Todo esto llega justo en el momento en el que Pantoja podría enfrentarse a un nuevo conflicto judicial por parte de su hijo Kiko Rivera. El DJ afirmó que iba a tomar las medidas que fuesen necesarias para hacer valer sus derechos. Un trance que podría dejar a la cantante tocada y hundida.